Ver más de Opinión

Reflexión acerca del Día Internacional de la Mujer

En el Día Internacional de la Mujer, es normal que la gente empiece a felicitarlas o festejarlas en su día.  Pero, ¿Ee qué se trata todo esto? No se celebra el que Dios las haya creado, o de que se de gracias por su simple existencia en el Universo. Para saber exactamente qué es lo que todos conmemoramos, es importante hacer mención de un acontecimiento que marcó la lucha por los derechos de la mujer.

El 8 de marzo de 1908 murieron calcinadas, en razón de unas bombas incendiarias que provocaron el incendio del establecimiento que no quisieron abandonar, 146 trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, en el que protestaban en contra de los pobres salarios y pésimas condiciones bajo las cuales trabajaban. Mero siglo XX. De esto apenas y han pasado 100 años. Sinceramente nunca he sido persona que celebre fechas importantes. Me son indiferentes. De repente me encuentro con esta total indiferencia y creo que en mi mundo no existen las diferencias de oportunidades entre hombres y mujeres. Sinceramente, nunca he enfrentado la realidad.

Desde que soy pequeña, jamás he sentido que un hombre, por el simple hecho de ser hombre, goce de más privilegios o tenga preferencia ante la sociedad. Porque en mi mundo, las mujeres ganan más que los hombres (esto le pasó a mi madre); cuando voy a la escuela, no desacreditan mi opinión o mis sentimientos por el simple hecho de ser mujer (solo por inexperiencia o simple estupidez) y jamás me he sentido menos capaz que un hombre. Podría hasta empezar a hablar de las creencias que se inculcan dentro de la esfera en la que me desenvuelvo. Crecí con creencias cristianas. Dentro de estas creencias se condenan ciertas prácticas, pero jamás percibí que a una persona la condenaran en cuestión de su sexo. Se condenan tus prácticas y la consecuencia es la misma, seas hombre o seas mujer. Sinceramente, pienso que en ese aspecto tuve suerte.

Fui criada en una burbuja. Pero esta burbuja se encuentra con los pinchazos de la realidad. Podemos empezar a hablar de lo que las mujeres alrededor del mundo sufren, o sea, todo lo que está fuera de la burbuja. En cuanto a cuestiones laborales, por término medio las mujeres ganan en todo el mundo 24% menos que los hombres en el mercado laboral, según lo dictan las estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas. Soy mujer y tengo cuentas que pagar, también. Tengo sueños que costear. Necesito ahorros porque, creanlo o no, envejeceré algún día y necesito prever todos estos asuntos. Porque soy ser humano, y porque también pago impuestos. Esto me espera en el aspecto laboral.

¿Les dije que estamos en el año 2018? Sí. Estamos en el 2018 y aún existen estadísticas que versan sobre niñas y mujeres en ciertas partes del globo terráqueo, con las cuales se practica la ablación. La ablación es la mutilación genital. Cero placer, cosa que no fueron libres de decidir. Según estadísticas de la ONU, para el 2015 la práctica de la ablación genital femenina, seguía siendo practicada en 1 de cada 3 niñas de edades comprendidas entre los 15 y 19 años, en más de 30 países que, según la ONU disponen de datos “representativos”. O sea, que esto es solo un estimado.

Sigo hablando del siglo XXI, señores. Sigo hablando de la realidad, esto no es ficción distópica. Seguimos con esta constante lucha por los derechos de la mujer. Por la dignidad. Por el disfrute de la vida. Este goce necesita de oportunidades, que muchas veces son negadas por el simple hecho de ser mujeres. Hay niñas de África, Oceanía y Asia que siguen teniendo problemas para matricularse en la escuela primaria, como secundaria. ¿Qué no el ser humano (en general) es libre y goza de derechos inherentes?

Esto si vives en uno de los 143 países que asegura igualdad de género, porque sus constituciones así lo tienen previsto. Para el 2014, aún quedaban 52 países que no lo consideraban así. Pero basta. Podría seguir recopilando estadísticas acerca de todo lo que padece la mujer en pleno siglo XXI. Esta lucha para dejar de padecer tiene aspectos económicos interesantes.

Según la ONU, el invertir en programas de educación para las niñas y aumentar la edad para contraer matrimonio pueden generar unos beneficios de 5 dólares por cada dólar gastado, esto aplica también en la inversión en programas que buscan mejorar las actividades generadoras de ingresos para las mujeres, lo cual puede generar unos beneficios de 7 dólares por cada dólar gastado.

Empoderar a la mujer, o brindarle las mismas oportunidades que a un hombre, tiene aspectos positivos en beneficio de todos los que habitamos el globo terráqueo. Es un ganar-ganar. No somos una amenaza. No pedimos privilegios. Pedimos un mundo equitativo. El poder decidir en cuanto a lo que sucede con nuestro cuerpo, el poder matricularnos en la escuela sin importar nada, poder decidir quién va a ser nuestra pareja, poder tomar toda y cada una de nuestras decisiones acerca de nuestro cuerpo, poder planear nuestro futuro y que la sociedad solo nos juzgue en base a nuestras competencias.

Esto es lo que se celebra cada 8 de marzo, el contar con las agallas de alzar la voz en cuanto a cada una de las injusticias que sufrimos las mujeres dentro de la sociedad, y nuestro anhelo de poder crear o conservar nuestras propias burbujas.

 

POR: 

Edith Santana