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#21 para votar

En esta carrera hacia la presidencia de la república Mexicana, en este frenesí de promesas, giras, guerra sucia, millones y millones despilfarrados, análisis, mentiras y verdades, una verdad casi absoluta resalta con respecto a el derecho por el cual cientos han perdido la vida a través del tiempo, aquel derecho que las sufragistas se ganaran a hierro, fuego sangre y sudor a mediados de la primera guerra mundial…el derecho al voto, y esa verdad es que, el voto joven decidirá en buena medida esta elección.

Sin embargo, aquellos a los que nos referimos como voto joven, se caracterizan por tener enfermedades y vicios que parecen incurables y dignos de la era tecnológica, están enfermos de flojera, de desinformación, de la más impresionante desatención a los valores y moral, se caracterizan por ser una bola de cabezas huecas, en la mayoría de los casos inútiles, sin la menor habilidad para maldita la cosa, con Ferraris y cruceros en la cabeza, con viajes y servidumbre siempre presentes en sus sueños, con ser CEOs de grandes corporaciones y sueldos millonarios cuando no saben ni cambiar un foco, este voto joven, es un voto que no se informa y no se quiere informar, que su verdad absoluta recae en los posts y los tweets, en los memes y en los GIFs.

Soñar en grande no es el problema, orgulloso estoy de aquellos que persiguen sus sueños, alumnos míos que han pasado por la Universidad y han alcanzado el éxito, los congratulo con cariño, no no no, ese no es el problema, el problema del que hablo es, que inmersos en su realidad estos jóvenes adultos (como lo dice la ley al otorgarles la mayoría de edad) piensan que están cambiando el mundo y a su país a clicks, que por que buscaron la palabra “amnistía” en Google ya son parte de la izquierda recalcitrante del país.

Es preocupante a mi parecer que este sector de la población tenga tanta injerencia en un asunto tan relevante como el escoger a la persona que llevara a buen puerto a nuestra nación (o tal vez no), sin embargo, es el derecho que sus antepasados se encargaron de heredarles, derecho que con temor a repetirme le costó la vida a cientos en todo el mundo, derecho que deben ejercer, y que sin embargo y tristemente, ejecutarán basando sus decisiones en un video de YouTube, donde un candidato dice que el otro candidato miente, o en los memes de corrupción, o en el ataque de tweets de un Bot que solo twittea cosas malas de los otros participantes en la contienda electoral.

En otras cosas, leyendo un artículo de Neurociencia, me enteraba yo que el desarrollo del cerebro, no se detiene, y alcanza la plena madurez hasta los 21 años, por lo cual, las capacidades intelectuales y de discriminación de información y ejecución no alcanza fruición hasta esta edad, y me pregunto, no sería una buena idea posponer el voto joven hasta los 21 años de edad en México? No servirán de nada esos tres años de madurez y vivencias que puedan hacer al individuo en cuestión alguien que aborde las problemáticas de decidir por algún candidato para algún puesto público con mayor responsabilidad? Espero equivocarme con respecto al proceso de toma de decisiones del grueso joven de la población, sin embargo Loki-ando ando y eso es Loki yo opino.