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A 5 años de distancia, ¿qué pasó en Ayotzinapa?

La noche del 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero, tuvo lugar uno de los más trágicos episodios de violación a los derechos humanos en la historia de México.  

 

Todo comenzó cuando un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa” de entre 17 y 25 años de edad, acudieron a la ciudad de Iguala, Guerrero, con la finalidad de tomar autobuses que requerían para participar en la conmemoración del 2 de octubre contra la represión acaecida de estudiantes en 1968. 

 

Aunque la retención y el uso temporal de autobuses por los estudiantes para realizar sus actividades ya era habitual en Guerrero e incluso contaban con el aval tácito de empresas y autoridades, el 26 de septiembre la respuesta de las autoridades no fue ordinaria, pues los policías municipales de Iguala abrieron fuego contra los estudiantes para impedir que salieran de la ciudad con los autobuses. 

 

Durante la “guerra” entre policías y estudiantes, la seguridad con ayuda de otros corporativos y civiles lograron cerrar el paso a cinco autobuses. 

 

Durante el conflicto, fueron detenidos 43 estudiantes que posteriormente fueron desaparecidos esa misma noche.  

 

Durante toda la noche las agresiones contra los estudiantes continuaron y el saldo de cuenta dejó 43 estudiantes desaparecidos, que hasta la fecha no se ha dado con su paradero y no se conoce la verdadera historia de cómo sucedió esta tragedia, 6 personas ejecutadas, entre ellas 3 normalistas, un caso cerrado de un joven cuyo cuerpo apareció al día siguiente en un paraje inhabitado con claras muestras de tortura. Y al menos 40 personas fueron lesionadas, incluyendo a dos estudiantes que tuvieron afectaciones graves y quedaron permanentemente mal de salud. 

 

En total ante este hecho, más de 180 personas fueron víctimas directas de violaciones a derechos humanos y alrededor de 700 personas resultaron víctimas indirectas, incluyendo a las familias de los agraviados.  

 

Ante está situación las familias exigieron la búsqueda de la verdad y justicia para saber qué es lo que había pasado con los 43 estudiantes. Sin embargo al estar la policía involucrada, el gobierno del ex Presidente Enrique Peña Nieto, quien era quien gobernaba en el momento, mantuvo una investigación que en estos días se desvela que tuvo innumerables deficiencias y hasta tortura para extraer declaraciones de personas involucradas.

 

A cinco años de la tragedia de los 43, el camino no es claro, pero el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador ofreció a los padres de las víctimas una nueva esperanza a través de una investigación que pretende aclarar qué sucedió verdaderamente con los normalistas.