Ver más de Internacional

A más de 100 días con Trump

Por Roxana M. Domínguez Aguilera

Ya se cumplieron los primeros cien días desde que el Presidente de Estados Unidos Donald Trump tomara posesión al frente de la Casa Blanca. El mundo ha sido testigo de su polémico actuar y, sin lugar a dudas, muchos han creído que sus discursos y órdenes son únicas y distintas a las de sus predecesores. Si bien es cierto que Trump ha demostrado un discurso irreverente hacia temas cruciales para la política interior y exterior de EEUU, es preciso realizar algunas reflexiones acerca de aquellos paralelismos que coinciden con las acciones de otros presidentes.

El tema económico es un claro ejemplo. Durante el gobierno del presidente Ronald Reagan – que abarcó de 1981 a 1989 – la economía seguía un modelo en el que se pensaba que los mercados se regularían por sí solos. De hecho, las acciones económicas fundamentales que Reagan impulsó fueron: la desregularización del sistema financiero, impuso rebajas significativas a los impuestos de los que más ganaban, realizó un recorte a la ayuda de los pobres y menos favorecidos y aumentó el gasto militar. Estas acciones, aunque con un modelo económico “aislacionista”, coinciden con acciones que Trump ha impulsado en los últimos meses.

Cabe mencionar que Trump, desde su campaña demostró rechazo hacia un tema que ha tomado relevancia en la agenda internacional desde los años 80: el calentamiento global. Este discurso anti medio ambiente había sido promovido previamente por el ex presidente George W. Bush. Durante su etapa como presidente no solo se promovió en contra del medio ambiente, además cuestionó la realidad del calentamiento global y esto se reflejó en sus políticas. Estas últimas resultaron en la falta de interés por reducir las emisiones de dióxido de carbono hacia la atmósfera así como la no ratificación del Protocolo de Kyoto con el argumento de que China – una potencia industrial – tampoco lo había firmado. Es posible que en el caso de Trump, las políticas se encaminen a un esquema similar en el que se apoye la desregulación de los derechos medioambientales o que simplemente, el tema se excluya de su agenda.

Con respecto al asunto migratorio, Trump ha realizado la constante amenaza de construir un muro entre la frontera entre México y EEUU. No obstante, esta acción no es novedosa ni exclusiva del actual presidente. El ex presidente demócrata Bill Clinton ya había iniciado la construcción del muro fronterizo. Trump, en la actualidad, busca dar continuidad a una política migratoria dura y con evidencia del rechazo a los mexicanos y latinoamericanos. Asimismo, Trump ha recalcado que su prioridad es preservar la seguridad de EEUU por medio del combate al terrorismo. Este tema también es característico de un política exterior firme y además tiene su origen en el pasado desde que los ex presidentes Clinton y Bush, quienes establecieron que el nuevo enemigo de EEUU y del mundo es la presencia del Islam radical y de los ataques terroristas.

Finalmente, todos los temas de agenda antes mencionados llevan a la reflexión de que, si bien el actual presidente de EEUU ha mostrado discursos y acciones irreverentes y polémicas desde su arribo a la Casa Blanca, la política exterior de EEUU no tiene cambios significativos a partir de la personalidad de sus presidentes. Las acciones de Trump, en varias ocasiones, se retoman desde la historia de EEUU y distan de ser completamente originales. Esto, sin duda, no elimina la posibilidad de que Trump se enfrente con nuevos retos al interior y nuevas tensiones hacia el orden multipolar en el que se rige el sistema internacional actual.