Monitor Nacional
Algunas de las condiciones de las prisiones en América Latina
The Global Goals | Michelle Valdes
29 de noviembre de 2016 - 2:26 pm
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Hemos llegado a pensar que las personas que se encuentran en prisión deberían de sufrir en ésta, sin pensar que muchos de estos individuos se encuentran ahí por injusticias

Segunda Parte

La prisión está catalogada como una pena corporal que impide libertad de acción y movimiento, pero no de sus demás derechos humanos.

Recordemos que los derechos humanos son inherentes a la persona, por el simple hecho de serlo. El hecho de cometer un delito por grave que este sea, no puede ser motivo para que se vulneren los derechos humanos de nadie.

Hemos llegado a pensar que las personas que se encuentran en prisión deberían de sufrir en ésta, sin pensar que muchos de estos individuos se encuentran ahí por injusticias, por no haber contado con suficiente dinero para poder pagarle a un abogado para que trabajara en su caso, por conveniencias de personas o hasta del mismo Estado o como por ejemplo, por algún robo de un cartón de leche. Es entonces cuando debemos de recordar que no todas las personas que se encuentran ahí dentro es por algún delito grave, y sí así fuera, siguen siendo personas que cometieron errores y personas a las que se les debería de seguir respetando sus derechos humanos.

En Noruega, en una prisión en la isla de Bastoy, tienen bien claro que los derechos humanos son inherentes de cada uno. En ésta prisión los presos se dedican a trabajar siendo bien pagados, reciben aproximadamente unos 8 euros y 24 los fines de semana. Se dedican a cuidar de la jardinería, vacas y caballos, cuentan con tiempo para tomar el Sol, para criar aves, andar en bicicleta, escuchar música y hacer más actividades recreativas. Tienen derecho a estudiar, a llamar a sus familiares en cabinas telefónicas especiales, a recibir visitas completamente solos, etc. Cuando los presos consiguen la libertad, su incorporación a la sociedad es completa. “En Noruega, cuando estás en libertad, eres libre. No es un gran estigma. Un tipo que conozco pasó 18 años en prisión y ahora está viviendo en mi vecindario. A nadie le importa”, justifica el director.

Es una idea totalmente errónea el pensar que es correcta la manera en la que trabajan esas prisiones infrahumanas en varias partes del mundo, donde celdas de menos de 5 metros cuadrados comprimen la humanidad de los encarcelados. “Es realmente muy simple: trata a las personas como basura y serán basura. Trátalos como seres humanos y van a actuar como seres humanos”, declaró el director de la prisión, Tom Eberhardt.

Un ejemplo muy preocupante es el que viven las mujeres dentro de la prisión. Siguen siendo en su mayoría hombres los prisioneros, haciendo primero que nada, que las mujeres se tengan que anexar a éstas cárceles, sufriendo injusticias. Tiene que existir una división entre los hombres y mujeres, ya que son cuidados específicos y diferentes los que lleva cada uno. Y en mi opinión también se deberían de tomar medidas diferentes y especiales para las personas homosexuales, si es que llegase a existir algún tipo de problema. Se llegaron a solucionar los problemas entre hombres y mujeres simplemente haciendo una separación en sus instalaciones, pero todavía está la problemática de las personas homosexuales. La prohibición de parejas sexuales permanece en Costa Rica, Ecuador, Guatemala, República Dominicana, Paraguay y Perú.

La mayoría de las mujeres que se encuentran en prisión no cuentan con educación y varias se involucraron a la distribución de drogas debido a que recibían mejor paga de éste delito. Pero al momento de ser encarceladas, se ven condenadas a una réplica de lo que vivían fuera de prisión o a veces hasta mucho peor. Muchas de ellas terminan siendo hasta violadas y maltratadas por la misma policía hasta del sexo femenino.

También se encuentra el caso de las mujeres que se encuentran en prisión y están embarazadas, ya que la primera cuestión es ¿Qué se va hacer con el niño?, de igual manera existe la preocupación de que no todas las prisiones cuentan con los servicios médicos adecuados para el parto y si llegase a existir alguna complicación, de igual manera no tienen los servicios ideales para después del parto.

Existen niños que nacen en prisión y terminan quedándose en ésta a vivir junto con su madre. El Estado debe ser consciente de lo importante que es que el niño crezca con servicios adecuados para su desarrollo, y de igual manera, obviamente contar con lo primordial y básico para él, así como servicios de pediatría, de educación, zonas de juego, etc.

Es una gran problemática, y seguirá siéndolo hasta que se empiece a exigir que se trabaje en contra de estas injusticias sobre los derechos humanos, el Estado no lo hará hasta que se le exija, pero ¿Cuándo levantaremos la voz si existe un gran escaso interés de parte de la sociedad sobre el tema de las prisiones y las personas que viven en éstas?

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