Altos y bajos del correísmo en Ecuador

La última vez que Rafael Correa fue reelegido, obtuvo más del 57% de los votos, algo nada desdeñable y que podría aparentar una muy buena opinión en la esfera pública. Sin embargo, este mandato en curso será el último Correa, ya que la Constitución de 2008 impide por el momento una reelección indefinida, además el presidente no ha mostrado interés en ello, por lo cual es bueno empezar a contar las aportaciones y errores del gobierno.

       Alianza País, el partido que lo representa, es considerado de izquierda, pero ha tenido unos matices en sus inicios que no hacen que sea menos izquierdista, pero podría dudarse el apoyo social que en un principio se prometió.

       A Correa, dejando de lado todo lo malo ha implementado grandes cambios en Ecuador, posicionándolo en el 3er lugar de importancia en el área, así como sus buenos resultados internamente. Iniciando por la aprobación de una nueva Constitución de 2008, que mejora en gran medida la calidad de vida de los ecuatorianos, así como el abandono al modelo económico que hace estragos a varios países de América Latina, optando por uno más nacionalista. Este cambio logro la participación del Estado en factores fundamentales, haciendo posible con ello que al tener el control en áreas tan importantes como lo es el sector petrolero, el Estado pueda tener cierta holgura al momento de hacer gastos públicos.

       Otro factor que es muy favorable y que los demás países podrían considerar para mejorar su economía, fue el hecho de dejar de un lado las relaciones con USA y concentrarse en mayor medida con sus propios vecinos latinoamericanos, así como abrirse más a los países europeos y asiáticos. Con todos estos cambios mencionados, Ecuador ha logrado bajar su deuda externa en el Fondo Monetario Internacional.

       De igual forma, Correa no dejó de lado a un sector de la población que ya estaba desfavorecido en los pasados mandatos, hablamos de la clase obrera. Se eliminó la tercerización laboral, así como el subempleo, mejoró el salario y la protección de los trabajadores. También logró mover a la elite tradicional para dar paso a una nueva clase de fuerza política, que cuenta con una ideología moderna, los llamados tecnócratas se encuentran ya en los puestos de dirección. Con los estudiantes de igual forma logró mejorar la educación y la salud ayudando a más de 1 millón 900 mil de personas con escasos recursos, algo nada despreciable en un país de América Latina.

       Desafortunadamente como en todos los países, no todo se puede solucionar en un solo gobierno, y de igual forma es un tanto difícil lograr mantener a toda la población en una calidad de vida adecuada. Lo que más se ha criticado al gobierno de Correa ha sido las reformas a la Asamblea Nacional que han hecho de la democracia un presidencialismo que aunque tal vez Correa no planea hacer uso de ese poder, muchos otros no lo dudarán ni un segundo.

       También ha sucedido que se ha dejado de lado a un sector de la población que en un principio fue muy partidario de Correa, la población indígena. No con esto se menosprecia los grandes esfuerzos que ha hecho el presidente como insertar a la clase indígena en los puestos de gobierno, así como hacer representaciones simbólicas de esta cultura tanto en su forma de vivir como en su forma de hablar, pero existe un factor muy importante que hace que los dos lados no puedan llegar a un acuerdo y es la explotación de esta clase social en el sector minero, uno de los más importantes del país.

       Los indígenas ya han empezado a moverse a otros partidos para intentar frenar estas iniciativas de Correa de seguir con el proceso minero que viola en muchos sentidos los derechos humanos de los indígenas. Se han dado diferentes manifestaciones en las calles como lo fue la Marcha de la resistencia plurinacional en 2012 por parte de la Conaie, y que muchos opositores al gobierno han utilizado para lograr llamar la atención hacia ellos en la espera de un cambio una vez que Correa salga de la silla presidencial.

       Otra cuestión bastante cuestionable es el trato un tanto antidemocrático que se le ha dado a los medios masivos de comunicación, los cuales han sido llevados a juicios si se muestran opositores al gobierno, en un intento por parte de Correa de lograr que la prensa esté libre de la corrupción como lo estipula la Constitución de 2008, pero que deja lagunas un tanto peligrosas ya que se espera combatir con aquellos que limiten el desarrollo de la democracia. Esto resulta peligroso y puede limitar un diálogo nacional, así como una vulnerabilidad al ejercicio de la libertad de opinión que pueden afectar incluso al sector empresarial y que reducen las posibilidades de información en Ecuador.

       Algo que deberían de tomar en cuenta los nuevos candidatos para la presidencia de 2017 en Ecuador, sería por un lado mantener los buenos resultados económicos que ha tenido en correísmo en su país, así como seguir fomentando una mirada hacia Latinoamérica en las inversiones que a fin de cuentas ayudan a todos los latinoamericanos, pero también se deberían de plantear el hecho de buscar una agenda indígena que es inexistente hasta el momento así como mejorar la relación con los medios de comunicación y reducir la fuerza del poder ejecutivo que evitará un gran número de desastres de los cuales la historia ha sido testigo.