Monitor Nacional
Anormal e inusual
Emprende seguro | Luis Lara Esqueda
8 de junio de 2015 - 11:14 am
Patrimonio-Monitor Nacional
In memoriam

Con esas palabras me recibió mi amigo en los servicios funerarios, justo cuando me acerqué a dar el pésame por la muerte de su joven hijo me dijo «No es normal ni usual Luis, no puede ser posible, ¡no puede ser posible!, los padres no estamos preparados para enterrar a los hijos, ¿por qué suceden estas cosas?», es la primera vez que no tengo palabras para responder una pregunta…

 

Mi amigo, que está en los «cincuentas altos», sufría la pena del infarto fulminante de su hijo de 34 años, ahí estaba, abrazando a su nieta de ocho años, al lado de su nuera -ahora joven viuda-, y aunque aún siento el dolor de mi amigo, me ocuparé ahora de lo que en esta columna se escribe, que es acerca del patrimonio y los efectos personales. Escuché varias veces comentar a mi abuela «Cuando enviudé trabajé duro para sacar a mis hijos adelante, porque habrá quien te los cuide, pero no quién los alimente como tú, ahí la cosa cambia», mientras decía esto brillaban sus ojos azules.

 

En el caso de mi amigo que ahora sufre, desconozco qué sucederá con su pequeña nieta ahora sin su padre, se me ocurre que:

 

  • Aunque su abuelo, como dije antes, un joven cincuentón -que ya había terminado con la obligación de alimentar, vestir y educar a sus hijos- la apoyará al menos durante un tiempo.
  • Su madre se acaba de convertir en mamá y papá, ahora adquirió una larga y pesada obligación que antes era compartida, a partir de hoy deberá hacerlo sola.
  • La situación de la pequeña, ahora sin su padre, sin duda será diferente, su colegio, su vestido, en fin, su misma vida.

 

Se me ocurre entonces, porque consejos no doy, que:

 

  • Cuando te preguntes cuál el mejor regalo para tu nieto, pude ser un programa en el que tú abuelito -si estás en sus posibilidades- aportes dinero, es decir, seas el contratante de un seguro, el asegurado sea tu hijo y el beneficiario tu nieto.
  • Con estas características tendremos la certeza de que si pasara algo no deseable, si bien no les podremos reintegrar a su padre o a su madre a los pequeños, sí podemos garantizar el nivel de vida que tenían antes del trágico evento.
  • Si no sucede evento lamentable alguno, entonces tendrás el mejor regalo que un abuelito le pudo haber dado a tu hijo: dinero para su educación.

 

Por otra parte, como abuelito estarás tranquilo porque tu dinero cumplirá tres cosas: 1. Que tu hijo trabaje para mantener a su familia, porque no puede tocar el dinero del seguro. 2. Tú siempre tendrás el control del dinero. 3. El dinero les hará un bien, cualquiera que sea el caso que les toque vivir.

 

No hay cura para el dolor de enterrar un hijo, sin embargo sí hay medidas de prevención para que los que se quedan tengan una vida digna.

 

Nos leemos la próxima semana en «Emprende Seguro», y con esto dejamos de transmitir temas de patrimonio porque Garcilaso y Caro ya no me hablan por tocar temas tan serios.

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