Ver más de Nacional

Baja California, una mina de oro en producción pesquera

Ciudad de México.- Una entidad de oro, Baja California aporta 10% del valor de la producción nacional de pescados y mariscos, lo que posiciona a la entidad en el tercer lugar en importancia para esta industria, aunque la intención es proyectarla para convertirse en líder nacional.

Matías Arjona Rydalch, titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura del estado, dijo que se ha impulsado el mejoramiento de la infraestructura, los servicios, la flota pesquera, capacitación, equipamiento, procesamiento y la comercialización.

Refirió que lo anterior permitió que el sector productivo esté preparado para las buenas temporadas como la que se vive actualmente, con incrementos extraordinarios en cuanto al aprovechamiento de especies como el atún, la langosta, el erizo de mar y la escama.

Como ejemplo de las acciones realizadas, entre el 2014 y el 2017 se han rehabilitado o modernizado más de 200 kilómetros de caminos que conducen a campos o regiones pesqueras, incluyendo las más alejadas de la entidad, entre ellas la Isla Guadalupe y El Barril.

Aprovechamiento

En cuanto al aprovechamiento de los recursos, en el 2017 el valor de la producción pesquera de Baja California aumentó para ubicarse en el tercer lugar por estados, al alcanzar 9.5% del valor total nacional, por encima de Baja California Sur, superado sólo por Sonora y Sinaloa; siendo los cuatro estados que limitan con el mar de Cortés los que producen 61.5% del valor total nacional, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera.

El principal producto pesquero de Baja California es el atún, cuyo valor fue de 627 millones de pesos el año pasado, mismo que representa 36% del valor de la producción en la entidad; en segundo lugar, la sardina, con 181 millones de pesos; la lobina con 159 millones; langosta, con 127 millones; la corvina con 94 millones y el erizo de mar con 75 millones de pesos.

En el caso de la langosta es extraordinario, ya que en la temporada, que recién concluyó el pasado 15 de febrero, registró un incremento de 30% con respecto a la temporada anterior, manteniendo un precio promedio de 50 dólares por kilogramo; el erizo incrementó sus rendimientos de 1,330 a 1,934 toneladas, y la sardina rebasó la cifra de las 100,000 toneladas por encima de lo que se había obtenido en temporadas pasadas, lo que traerá como consecuencia la reactivación de la flota de la que dependen muchas familias de la región.