Busca tu hogar

Es difícil aún en estos días pensar en comprar una casa y endeudarse a 20, 30 o 40 años.

Gracias a que las instituciones son más permeables es más fácil adquirir un crédito hipotecario, bancario o de infonavit para comprar una casa. Aunque no hay que olvidar que las casas de infonavit son muy pequeñas, diseñadas con dos habitaciones, un pequeño baño, una micro sala y un jardín donde la mascota perfecta sería una hormiga.

Durante los últimos 7 años viví solo y eso tenía grandes ventajas. Durante los últimos años compartí mi vida con los compañeros de la universidad que llegaron a volverse unos grandes amigos; también me acerqué un poco más a mis primos que también viven por aquellas tierras de son y sabor.

Mi primera sensación al llegar cada tarde a casa era reconfortante, cocinar algo rico, poner un poco de música, tomar una copa de vino o de agua dependiendo el caso y el antojo. Las tardes eran maravillosas sobre todo cuando se llegaban los viernes y mi sobrino y primos asistían a casa a visitarme durante todo el fin de semana.

Con el paso de los años me adapte a mi nueva vida independiente, ir a la escuela, algunas veces entre semana quedarme a dormir en el departamento de mi estimada amiga del Rayo o simplemente de invitar a mi gente a casa a ver películas, platicar, disfrutar del día con pizza y botanas. Muchas fueron las comidas, las sonrisas, las lagrimas y las bellas historias que mi casa vio pasar mes con mes, año con año y día a día.

Sin duda mi camino dio un giro total para distribuir mi vida actual en un espacio que no es mío y es aquí donde entiendo lo importante que es tener un hogar propio. Anteriormente creí que tener una casa era para solteros y el hogar sería ya cuando viniera la familia.

Puedo decir que mi casa fue un hogar, lleno de cosas inigualables, maravillosas y dignas de atesorar por los años que me queden y me sea posible recordar. Hoy en día trabajo mucho con la intención de establecerme pronto, de formar un hogar en donde pueda sentirme seguro de llegar cada noche, cenar algo rico y dormir con toda la paz que durante el último año he buscado.

El trabajo dignifica o por lo menos eso es lo que mi madre ha tratado de hacerme creer; no dudo que el trabajo dignifique y muchos trabajan, pero pocos disfrutan del dinero y los frutos que ese trabajo da.

Si te encuentras de pronto en una situación como la mía NO te desesperes; es tiempo de que trabajes con mayor esfuerzo y planees lo que deseas de tu vida. Una persona plena es aquella que logra cumplir todos sus deseos y le satisfacen; entonces aspira a obtener mayores cosas para que la plenitud sea algo que te describa.

No nacimos para vivir en el dolor y con todo lo que pueda aquejarnos hay que mantenernos de pie, seguir y no detenerse; pues si aún estamos aquí es porque nos falta disfrutar de mucho. Un hogar no necesita de alguien que te espere, basta con sentir que estás en una fortaleza que nada ni nadie podrá derribar, será tu espacio seguro y el sito donde encuentres paz.