Monitor Nacional
Carta a Enrique Peña Nieto
La voz escrita | Roberto Martinez Anzures
9 de septiembre de 2016 - 2:20 pm
EPN-Aprobacion
No es secreto a voces, ni imaginación popular, ni delirios de loco el afirmar que México esta enojado con su presidente, que los mexicanos nos sentimos agraviados por quien debería darnos seguridad

México está enojado. México está dolido. México está decepcionado.

En este artículo, no es mi intención ahondar en teorías de representación política, de democracia o de Estado de Derecho tampoco lo es, el describir las funciones que tiene el titular del poder ejecutivo en nuestro país. En esta ocasión, me permito escribir como un ciudadano más, como un mexicano que trabaja, que tiene familia, que siente, que se preocupa por el bienestar de su país y de su gente.

No es secreto a voces, ni imaginación popular, ni delirios de loco el afirmar que México esta enojado con su presidente, que los mexicanos nos sentimos agraviados por quien debería darnos seguridad y hacernos sentir representados. Y es que como no sentirlo, cuando quien ostenta la posición de mayor orgullo para cualquier mexicano, nos deja ver que le queda grande el saco, que es de mucha talla el cargo que ostenta y que por encima de muchas otras cosas… LE FALTA CORAJE PARA DEFENDER A SU PATRIA.

No es mi intención juzgar las intenciones por las cuales nuestro presidente invita al candidato del Partido Republicano de Estados Unidos a nuestro país, ni por las cuales lo recibe en nuestra tierra. Mi intención es trasmitir el sentimiento que nos es común a los mexicanos; a los jóvenes, a los padres de familia, a los directivos, a empresarios, obreros y amas de casa.

Comprendo la diplomacia que debe tener no sólo el presidente de la república, sino cualquier representante de las instituciones de nuestro país, comprendo el protocolo y la institucionalidad que se le exigen al Jefe de Estado, sin embargo no comparto, no entiendo y no justifico la forma de actuar de Enrique Peña Nieto. Por el contrario reprocho su falta de carácter, me enojo por su cobardía y estoy molesto por la total ausencia de patriotismo que demostró con sus acciones.

LIC. ENRIQUE PEÑA NIETO. PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Me permito expresarle mi sentir acerca de sus acciones en relación con la invitación de Donald Trump y el trato que usted le dio en nuestro país, mismo sentir que considero comparte la mayoría de las personas del país que usted gobierna.

“MÁS SI OSARE UN EXTRAÑO ENEMIGO PROFANAR CON SU PLANTA TU SUELO, PIENSA ¡OH PATRIA QUERIDA! QUE EL CIELO UN SOLDADO EN CADA HIJO TE DIO.”

Y es cierto que nuestra patria querida tiene soldados en cada uno de sus ciudadanos, pero ¿acaso no es usted quien debe ser el soldado por excelencia?

¡Si señor presidente! Debe ser usted el primer soldado, aquel al que hace mención el potosino Gonzales Bocanegra en nuestro Himno Nacional y defender la dignidad y el respeto que nos merecemos todos los mexicanos.

No me vaya usted a mal entender, por soldado en este contexto no requerimos a aquel personaje revolucionario con cananas en la cintura y rifle cruzado al hombro; necesitamos a aquel que por las vías del diálogo, transmita el claro mensaje que representará el verdadero sentir de su pueblo, que con palabras claras, precisas y educadas, defienda y saque la cara por quien le dio la real posibilidad y el verdadero privilegio de servir a su patria, de servir a México.

No era necesario el “mentarle la madre” a Donald Trump, pero si era indispensable que le hiciera saber, que como representante de este país no esta dispuesto a tolerar ofensas, malos tratos, ni humillaciones, ¡Porque “su pueblo” no esta dispuesto a hacerlo!

“ANTES PATRIA, QUE INERMES TUS HIJOS BAJO EL YUGO SU CUELLO DOBLEGUEN”

Usted doblegó no solo el suyo, porque al hacerlo como representante de toda una nación ¡hizo parecer que la nación entera lo hizo!

Estamos todos conscientes de la importancia de la relación que sostiene nuestro país con nuestro vecino del norte, nadie pone en tela de juicio que una mala relación con Estados Unidos sería tan perjudicial para nuestro país como para el de ellos, pero de la tolerancia a la sumisión existe un amplio camino. Camino que usted dándose o no cuenta, decidió caminar.

No fue tolerancia ni negociación lo que vimos, fue un intento frustrado de un puente de comunicación, en donde más que un puente, fue usted mismo quien empezó a construir un muro. No fue dialogo ni diplomacia lo que vimos, fue sumisión y falta de coraje y no precisamente de la gente de nuestro país, pero si de su máximo representante.

Hoy quiero que sepa, que usted Señor Presidente no me representa a mi. Hoy quiero que usted sepa Señor Presidente, que no nos sentimos representados la gran mayoría de los mexicanos. Quiero que sepa que nos sentimos atacados como con fuego amigo. Quiero que sepa que estamos más que defraudados, estamos más que dolidos y que está más que enojado su pueblo mexicano.

“Lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho” dice usted, si bien no todos los ciudadanos somos expertos en economía, en política exterior, en derecho constitucional, en relaciones exteriores o en desarrollo social, si somos todos los mexicanos bien conocidos por saber defender al país que nos ha dado tierra y que nos ha dado patria y discúlpeme que se lo diga…  pero en ese tema su actuación no deja nada bueno que contar.

Le pido de la manera más atenta… me corrijo, le exijo de la más dura de las maneras, que defienda la imagen de su pueblo, que saque la cara por los mexicanos, que le deje saber al mundo que somos gente que se respeta, que se quiere, que sabe dialogar, pero que también se sabe defender, que existe de verdad en cada uno de nosotros un soldado de la patria, que mas que lastimar con balas y cañones, se da a respetar con palabras y con acciones. Que existe en todos y cada uno de los mexicanos un alma guerrera que enardece cuando le faltan al respeto y que con diplomacia y elegancia pero sobretodo con sinceridad y sin temores, podemos hacemos escuchar nuestras voces, expresamos nuestras inquietudes y exigimos que se tomen en cuenta nuestros reclamos como lo hago yo hoy con usted.

Haga usted honor a nuestra constitución  cargo y por si las ha olvidado se las recuerdo:  protesto usted guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la república que el pueblo le confirió, mirando en todo por el bien y prosperidad de la unión; en caso de no hacerlo, pidió a la nación que se lo demandaré. Desempeñe entonces señor presidente, de forma leal y patrióticamente su cargo como presidente de los Estados Unidos Mexicanos porque hasta el momento no lo ha hecho… ¡Y SU PUEBLO, SE LO ESTÁ DEMANDANDO!

Atentamente

Roberto Martinez Anzures. Un ciudadano más.

Les dejo el link donde pueden ver el video que acompaña la carta:

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