Monitor Nacional
Club de Cuervos
Reflexiones de un Hijo del Pop | David Moreno
18 de agosto de 2015 - 10:09 am
Club de Cuervos-Monitor Nacional
“Club de Cuervos” tiene el gran tino de centrar su conflicto en un núcleo familiar

Club de Cuervos es la primera serie que Netflix produce en español. Club de Cuervos es un gran inicio. Se trata de un producto audiovisual que reúne elementos que le convierten en algo entrañable, divertido y que puede leerse a partir de varios niveles. Resulta increíble que sea algo producido por el mismo equipo que realizó “Nosotros Los Nobles” aquella película insufrible y que – inexplicablemente – fue un un éxito de taquilla en México. Pero  parece que echando a perder se aprende y ahora tomando como punto de partida al fútbol mexicano, han logrado crear un producto que puede tener varios niveles de lectura.

Es una serie sobre el fútbol mexicano, no es la primera. “El Diez” de ESPN fue el intento inicial por hacer un producto de ficción sobre los avatares de nuestro intrincado y pequeño balompié. Pero a diferencia de aquella, “Club de Cuervos” tiene el gran tino de centrar su conflicto en un núcleo familiar, impregnando a su historia de una épica guerra fratricida. Por lo tanto, en un país en el que los conflictos familiares resultan para todos atractivos, una serie que refleje uno en un contexto futbolístico tiene un buen camino avanzado.

Entonces la primera lectura sobre la serie tiene que centrarse en ese conflicto. Salvador Iglesias ha sido por muchos años el dueño de los Cuervos de Nuevo Toledo, un estado ficticio de la república que debe en gran medida su desarrollo a la llegada del fútbol profesional a su pequeña ciudad capital. Los Cuervos son uno de esos equipos que prácticamente ya no existen: están alejados de los promotores, tienen jugadores franquicia extraídos de las calles de Nuevo Toledo, un Vice Presidente Deportivo que fue jugador y que conoce las entrañas del negocio y una tradición que durante la presidencia de Iglesias ha logrado mantenerse en el medio de una mal entendida modernidad que tiene dentro de sus entrañas mucha corrupción. Salvador tiene dos hijos: Chava, un “junior” poco interesado en el equipo y que utiliza a la fama de los jugadores para conseguir mujeres y drogas, e Isabel, quien ha trabajado junto a su padre en el desarrollo del club y que ha tenido que luchar contra todo por el simple hecho de ser mujer en un ambiente en el que el machismo es imperante. Salvador Iglesias fallece de manera repentina lo que desata una guerra entre los hermanos para hacerse de la Presidencia del Club. Ésta recae en Chava, quien a pesar de no tener la experiencia necesaria es elegido por ser el hijo varón y por lo tanto es – según los miembros del Consejo Directivo del equipo – el elegido natural para continuar con el trabajo del Padre. Sin embargo, desesperado por desmarcarse de la sombra paterna Chava comenzará a introducir cambios en los Cuervos que son contrarios a la filosofía del club, lo que desencadenará una serie de reveses para todos los involucrados con la institución motivando a su hermana Isabel a hacer todo a su alcance para removerlo de la presidencia.

La segunda lectura tiene que centrarse en los temas futbolísticos. Club de Cuervos no tiene ningún empacho en desenmascarar algunas de las prácticas que tanto daño le han hecho al fútbol nacional. Aparece el promotor que controla tanto técnicos como jugadores, quien tiene el poder suficiente para decidir los destinos de los clubes nacionales; está por supuesto el machismo imperante en el medio (“el juego del hombre”, le llaman); las estrellas que se sienten divas intocables; los entrenadores al servicio de los promotores, los jugadores que sin ética profesional son especialistas en fingir lesiones y “tenderle la cama” a entrenadores y directivos. Sin ser la denuncia su principal objetivo, ésta aparece en la trama de manera importante poniendo al descubierto los vicios propios de nuestro balompié.

La tercera lectura va con el desarrollo de los personajes. En Club de Cuervos no existen buenos y malos. En cambio aparecen una serie de individuos llenos de claroscuros, capaces de cometer los actos más bajos en pos de obtener sus objetivos pero al mismo tiempo con la capacidad de mostrar bondad y empatía en algunas situaciones. En otras palabras, son personajes que desbordan esa característica tan propia de los seres humanos que es la imperfección.

La última lectura tiene que ver con el machismo y la homofobia. El fútbol es un medio en el que gays y mujeres no tienen cabida. Club de Cuervos remarca esta situación con un inteligente y reflexivo sentido del humor sin perder ese tono de velada denuncia sobre ambas situaciones.

La primera temporada de Club de Cuervos tiene una narrativa fresca, divertida y llena de naturalidad. Los guiones fluyen de manera relajada pintando lo que parece ser un producto ligero y cuya única misión es la de entretener. Pero no se equivoquen, más allá del mero entretenimiento está un producto audiovisual inteligente, diferente y que logra poner en la palestra temas relacionados con el fútbol, con ese deporte que casi siempre termina por ser un reflejo de un país, de la vida misma.

Un logro…

TAGS: , , , ,