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CNTE: Guerra de clases e intimidación político-electoral

Envalentonados por la campaña de AMLO, y aprovechando los tiempos electorales, la CNTE regresa a las andadas, y con renovada beligerancia bloquea aeropuertos autopistas y edificios, marcha, hace plantones y actos vandálicos, en sus principales bastiones estatales y en la ciudad de México. El compromiso político del tabasqueño de abrogar la reforma educativa, y sus posibilidades de triunfo, son gasolina pura para los centistas, que se sienten con libertad de actuar a sus anchas, a sabiendas que las autoridades difícilmente actuarán en su contra.

Así, el sexenio comienza como empezó. Desde el primer día, AMLO siguió con su perpetua campaña para la presidencia (solapada por el INE), y recurrió a la estrategia de división, polarización y confrontación política y social como parte de su lucha desestabilizadora, una prolongada guerra sucia y de clases contra el Estado y la sociedad. La metodología golpista ha pretendido agravar la crisis de credibilidad institucional (derivada de la corrupción, la inseguridad, la violencia y la impunidad), a través del torpedeo político-mediático (contra el gobierno y sus rivales, el PRD, PAN, etc.), y del uso de organizaciones radicales y violentos, que actúen como grupos de choque, especializados en métodos de guerrilla urbana, y que están aliados con narco-guerrilleros y policías comunitarios (la candidatura de Nestora Salgado al Senado, es en pago por los servicios prestados al obradorismo).

De todas estas agrupaciones, la CNTE ha sido de la mayor utilidad para los planes desestabilizadores y de conquista del poder de AMLO, debido a que el activismo centista ha implicado: adoctrinar a los niños y jóvenes; formar cuadros políticos; crear estructuras electorales; acaudillar la lucha magisterial radical; realizar beligerantes movilizaciones; establecer nexos con narco-político-guerrilleros (los normalistas de Ayotzinapa pagaron ese precio). La reforma educativa busca frenar este activismo golpista, y su rechazo le sirve a la CNTE justificar su guerra de clases, y a AMLO le sirve de instrumento de intimidación y amenaza en caso de “fraude”, y por si es necesario “soltar al tigre”.