Monitor Nacional
¿Cómo ahorramos los mexicanos?
¿A quién dejamos atrás? | Javier Velazquez
11 de mayo de 2016 - 5:30 pm
columna
El mayor enemigo que se puede encontrar, no es solo el ahorro informal ni en donde ponemos el dinero, sino nosotros mismos

Se dice que el mexicano siempre está al día, es decir, el dinero que trae el día de hoy es el que se usará hoy. Según La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en México, casi el 40% de la población no ahorra, podríamos decir que la mayoría de los mexicanos ahorra, pero tampoco los que ahorran lo hacen bien, del otro 60% más de la mitad ahorra de formas no convencionales, esto significa que ahorran fuera de las instituciones bancarias, que por cierto menos del 50% usa los servicios bancarios, pero entonces, ¿de qué manera ahorran los que lo hacen? Por medio del bien conocido “cochinito”, el escondite debajo del colchón, o están también los métodos de ahorro colectivo, las bien conocidas “tandas”, no solo ineficientes pero peligrosas.

Lo que lleva a la siguiente pregunta, ¿Qué es lo peligroso de estos métodos de ahorro? La Comisión Nacional Bancaria y de Valores, dice que 60% de la población recurre a préstamos y ahorro informales, estas por lo general, son casas de ahorro que podrían desaparecer de un día para otro, ósea tu dinero está y ahora no, como decía con las “tandas” tampoco hay mucha seguridad, a veces no se confía tanto en el que la administra, falta de dinero, errores, etc.

Después el esconder dinero en alguna parte de la casa, una de dos, o alguien entra y lo roba, o segundo algún desastre natural, un simple exceso de lluvia puede desaparecer tu dinero, pero lo que yo vería como factor menos benéfico de usar estos métodos es: que no pagan ningún rendimiento o tasa de interés, no se gana nada, solo la oportunidad de perderlo.

Existen dos factores clave por la cual el mexicano recurre a estos métodos de ahorro, el primero es el miedo a la banca, claro el dinero es algo muy valioso, algo que no cualquiera puede cuidar, pero en el banco no solo lo cuidaran, sino que lo harán crecer, esto a través del pago de intereses. Hay que cerciorarse de que la taza de interés de ese momento sea, al menos, igual a la de la inflación; únicamente de esta manera estarás seguro de que con tu dinero, vas a poder comprar lo mismo, en uno, dos o los años que te propongas.

Otro factor clave es la falta de información, claro a nadie le gusta que le digan que no sabe algo, pero la mayoría de la población, dejando atrás el nivel de educación, están poco informadas acerca del mundo de las finanzas. Nunca es tarde para informarse, empieza hoy, una persona que se informa exige más a las instituciones financieras, y con ello, logra más y mejores beneficios de su ahorro e inversión.

El mayor enemigo que se puede encontrar, no es solo el ahorro informal ni en donde ponemos el dinero, sino nosotros mismos, la cultura del mexicano, el solo pensar en el corto plazo, pagar algo que paso de emergencia, algún ahorro para algo que deseas pronto, pero no se puede pensar en algo como educación, inversión o un fondo de retiro ahorrando en el corto plazo. Esto no es solo algo que te afecte a ti, pero a tu familia, la cultura del no ahorrar puede llevar a que este mes, año, o año próximo que empiecen sin recursos para financiar sus futuros, tanto individuales y familiares.

Ahora supongamos que empezamos con esta cultura del ahorro, si hoy decidieras hacer una aportación regular a algún banco, o institución financiera (formal claro), por decir algo mensual, vas dejando que se acumulen los intereses que ganes (llamado interés compuesto), con esto lograrás tener una cantidad más grande en menor tiempo, lo importante ya que sin importar tu inversión inicial, ya que con pequeños ahorros, puedes formar un ahorro considerable de miles de pesos, y quien sabe hasta millones. Si sigues estos pasos cualquier meta económica que te propongas puede ser alcanzada, pagar por la casa de tus sueños hubiera sido más fácil comprarla hoy, esto si hubieras empezado a ahorrar hace unos años, pero como dije nunca es tarde para empezar.

Hay que tener el futuro en nuestras manos, tal vez podríamos seguir pensando que ahorrar es difícil, o hasta imposible, se le podría consideras de esta manera que ya que el salario es poco, pero no es necesario ahorra mucho para ahorrar, puede ser un peso hoy pero en diez años será muchos más, ese peso puede ser la diferencia de una vida mejor.

Hoy es un buen día para ser la mejor versión de nosotros, en un año nos arrepentiremos de no haber empezado hoy, apliquemos esto a nuestra sociedad, hay que ayudarla a florecer, paso por paso podemos crear un México mejor para nosotros y mejor aún, para nuestros hijos y ellos a los suyos.

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