Monitor Nacional
CRÍTICA: Dioses de Egipto
Portada | Álvaro Espíritu Santo
1 de marzo de 2016 - 11:27 am
Dioses de Egipto-MN
"Dioses de Egipto" es una cinta demasiado ambiciosa que desde los primeros minutos empieza a derrumbarse

En 1994, las salas de cine del mundo tuvieron la oportunidad de estrenar la cinta “El Cuervo” donde Brandon Lee interpretaba a un hombre que vuelve a la vida para cobrar venganza. Fuera de la polémica que rodeo a Brandon Lee durante la filmación de dicha película, “El Cuervo” contó con un material inteligente así como la dirección de Alex Proyas para volverse una cinta de culto. Cuatro años después, Proyas dirigiría “Dark City”; una historia con un tono cercano al film-noir donde un hombre común (Rufus Sewell) descubre una conspiración en torno a una pequeña ciudad. Nuevamente, otro producto de Proyas se tornaría en una cinta de culto adorada por los fanáticos así como la crítica.

En el 2004, Proyas decidiría adaptar “Yo, Robot” basada en la novela de Isaac Asimov. Aunque “Yo, Robot” no fue tan bien recibida como sus dos esfuerzos anteriores; la cinta aún encontraría aceptación entre los fanáticos del genero o aquellos que habían seguido el trabajo de Proyas hasta el momento. Años después, Proyas decidiría filmar “Dioses de Egipto”; una cinta épica situada en el antiguo Egipto con toques de aventura y fantasía.

Con el récord de Proyas hasta ahora, nada podría salir mal; ¿verdad?.

“Dioses de Egipto” es una cinta demasiado ambiciosa que desde los primeros minutos empieza a derrumbarse. La historia lograr una sensación de “aventura épica” pero una mala ejecución así como severas limitaciones transforman a esta historia en lo que bien podría ser la peor cinta del 2016 hasta el momento.

La historia se centra en Horus (Nikolaj Coster-Waldau) el dios del aire así como Bek (Brenton Thwaites) un mortal que pasa sus días robando artículos de la plaza local para complacer a su futura esposa Zaya (Courtney Eaton). Cuando Set (Gerard Butler) decide dar un golpe de estado y apoderarse del reinado de Egipto, los destinos de El Dios de aire y el mortal ladrón se verán entrelazados. Bajo esta premisa simple y genérica se desata una aventura de dos horas que termina siendo un videojuego malo, muy malo.

La trama de la cinta es casi inexistente (vayamos del punto A al B para lograr algo) sino que muchos de los recursos narrativos (dos personas completamente opuestas tienen que trabajar juntos) han sido utilizados hasta el cansancio en otras historias. Hay tantos personajes en la cinta, que nunca pasamos el tiempo suficiente con los protagonistas como para sentir algún tipo de conexión con ellos y que nos importe los que llegue a pasarles. Así mismo, la cinta utiliza muchos saltos en el tiempo y así evitar desarrollar la historia o solucionar muchos problemas que se presentan en algún momento. En el tercer acto simplemente escuchamos: “Casi todos los personajes que murieron se les dio una segunda oportunidad y volvieron a la vida”….eso es fuera de otro mejor termino, una manera perezosa de escribir.

Aunado a esto, la cinta tiene los peores efectos visuales que hemos visto en mucho tiempo. Aunque hay criaturas y monstruos impresionantes; los fondos y los escenarios se ven falsos e inclusive acartonados. Los efectos visuales llegan a ser un exceso y terminan robándole cualquier indicio de humanidad a la historia.

Las actuaciones de la cinta son malas. Gerard Butler nunca logra ser un villano amenazante, mientras que los héroes nunca logran ser lo suficientemente carismáticos para que puedas conectar con ellos. Pero son Geoffrey Rush y Chadwick Boseman los que terminan siendo la cereza en el pastel, sus actuaciones son tan exageradas que parece que pensaban que esta era una comedia.

Y justo cuando la película esta saturada de personajes y subtramas; “Dioses De Egipto” decide presentar una amenaza adicional que busca destruir el mundo por completo. En ese momento como espectador, simplemente no te importa lo que pudiera llegar a pasar. La cinta se cree “Ben Hur” pero termina siendo más un muy mal episodio de los “Power Rangers”.

“Dioses de Egipto” es una de las peores cintas en lo que va del 2016. La falta de trama, los pobres efectos visuales; las malas actuaciones y los personajes carentes de personalidad hacen de esta una experiencia dolorosa. Las dos horas y siete minutos de duración se sienten eternas ya que la cinta no brinda nada nuevo. Actores como Geoffrey Rush y Chadwick Boseman son desperdiciados por completo y demuestran que su aparición en esta cinta solo fue una forma de cobrar fácilmente un cheque. Esta cinta es un completo desperdicio de tiempo, dinero y recursos que debe ser evitada a cualquier costa.

Si de verdad quieren ver una película de Alex Proyas en su mejor momento, mejor busquen rentar Dark City; tendrán una mejor experiencia asegurada.

Calificación Final: 5 de 10

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