Monitor Nacional
Crítica: El Cazador y la Reina de Hielo
Opinión | Álvaro Espíritu Santo
12 de abril de 2016 - 12:03 pm
mn1
En el 2012, la cinta "Blanca Nieves y el Cazador" fue una cinta de moderado éxito que logro inyectarle cierta frescura a la ya gastada historia de Blanca Nieves
Una de las principales reglas para estructurar una secuela es que la historia debe estar auto-contenida pero a la vez ser parte de un universo mayor.  Es decir, la historia debe ser única; pero debe darle también más profundidad y contexto a estos personajes y universo que se están desarrollando.  Cuando una historia (o en este caso una película) no cumple esta regla, más que una secuela; termina siendo una oportunidad para capitalizar el éxito que haya tenido la cinta previa.
En el 2012, la cinta “Blanca Nieves y el Cazador” fue una cinta de moderado éxito que logro inyectarle cierta frescura a la ya gastada historia de Blanca Nieves.  La audiencia quedo cautivada por la interpretación de Chris Hemsworth como Eric “El Cazador” e inclusive fue considerado el mejor elemento de toda la película.  Cuatro años después, llega la cinta “El Cazador y la Reina de Hielo” que busca explorar los orígenes del que es realmente un personaje secundario en la historia de Blanca Nieves.
Mitad secuela, mitad pre-cuela, la cinta buscar expandir el universo previamente desarrollado por Rupert Sanders en donde el tradicional cuento de hadas tuvo un enfoque mucho más obscuro.  La cinta busca responder preguntas como ¿de donde viene el cazador? ¿quien lo entreno? y ¿que como murió la esposa de este personaje? .  Preguntas que quizás nadie se hizo al momento de ver la primera cinta.
La historia se centra en Eric (Chris Hemsworth) un joven secuestrado desde temprana edad y entrenado para volverse un soldado bajo las ordenes de Freya (Emily Blunt) la despiadada reina de hielo que gobierna el norte del mundo fantástico donde habitan estos personajes. Pero cuando el espejo mágico de Ravenna (Charlize Theron) reaparece, Eric tendrá que declararle la guerra a la Reina de Hielo si es que quiere salvar todo aquello que aprecia.
Si la sinopsis no lo deja en claro, esta es una cinta carente de trama. Muchos de los elementos que integran la “historia” parecen sacados más de una estrategia de mercadotecnia o de una respuesta de que funciono en la cinta anterior.  ¿A la gente no le gusto Kristen Stewart? Solo mencionamos a su personaje.  ¿Frozen sigue siendo popular con los niños?  Añadimos una antagonista con poderes de hielo.  El problema con este tipo de decisiones es que necesitan una trama con la cual puedan resaltar, sino se ven como un esfuerzo desesperado por captar la atención.
Peor aun, la cinta tiene un gran elenco que es desperdiciado por completo.  Charlize Theron, Emily Blunt, Jessica Chastain, Nick Frost y Chris Hemsworth tienen que lidiar con un guión malo y personajes poco desarrollados que resultan por demás sobre actuados en pantalla.
El responsable de este desastre es Cedric Nicolas-Troyan, quien anteriormente había trabajado como Director de Segunda Unidad en Maléfica y Blanca Nieves y el Cazador.  Esta es la primera vez que Cedric esta detrás de las cámaras y es completamente evidente, la cinta se siente más como una producción universitaria con varios amigos que gastaron el presupuesto en efectos y vestuario que en construir una película de calidad.
Y ese es el problema de la cinta, es una historia en el que la estética le gana al contenido.  No tenemos protagónicos con los que podamos tener algún nexo emocional y los antagónicos son más versiones caricaturizadas de un villano que una amenaza tangible.  Cuando llega el tercer acto, la historia es simplemente una caricatura llamativa que busca capitalizar una propiedad famosa que innovar de alguna forma.
“El Cazador y la Reina de Hielo” es una película visualmente atractiva pero completamente vacía en contenido. Más que una secuela, se siente como una historia adicional que nadie pidió o considero que fuera necesaria. Con secuencias de acción filmadas de manera confusa, un buen elenco desaprovechado y varios clichés narrativos en la primera hora; uno no deja de pensar sobre la gran oportunidad que fue desaprovechada con esta película.  Este es otro ejemplo de una cinta cuya estética funciona meramente como adorno.
Aunque probablemente sean escasos, los únicos que podrán disfrutar algo de esta cinta son los fanáticos de la cinta original. La estética, el ritmo y el contenido es muy similar, aunque la experiencia es mucho más frustrante.
TAGS: , ,