Cuando 26 minutos se convierten en una hora

La alegría llegó a mi vida el día lunes 14 de marzo cuando me enteré que Radiohead visitaba de nuevo a la hoy llamada Ciudad de México; la vez pasada que vino, yo no pude asistir por cuestiones de jodides, hoy no era así, sigo igual de pobre, pero al ser el concierto en el Palacio de los Deportes, si compraba los boletos más baratos no habría tanto problema, bueno si no me tocaba pegado a la reja, porque de ser así vería a Thom Yorke a cuadros, pero eso no me importaba, Radiohead es y será una de mis bandas favoritas y no solo por Creep, si no por su inteligencia, complicidad y las sorpresas que nos regala en cada disco, así que el saber que el 3 y 4 de octubre los podría ver me ilusiono y como dije anteriormente me alegró el día y más fue mi beneplácito cuando me enteré que no existía preventa exclusiva para un banco en especial, podría comprarla hasta con mi tarjeta de crédito que me dio Elektra.

La venta de boletos sería como es costumbre a través del “Amo de los boletos⬝, a la hora acostumbrada 11:00 am, el día 17 de marzo, así que espere con ansias y nervios la venta de boletos, mi sobrino el cual fue educado con las buenas costumbres de tener el gusto por el rock, también me solicitó un boleto, así que tenía que comprar dos boletos, pero antes de pasar la pena y el coraje de que me rechazaran mi tarjeta hablé para checar mi saldo y efectivamente haciendo cuentas hasta 200 pesitos me sobraban.

La espera terminó eran las 10:55 abrí mi lap, no la había apagado (porque las impresoras y las lap-tops, tienen un chip maldito que cuando las necesitas fallan y te friegan el día) para poder entrar de forma “ÁGIL Y RÁPIDO⬝ (notar que lo escribí con mayúsculas, en negritas y con comillas), puse en mi buscador de confianza “Ticketmaster⬝, le di click a donde me indicaba y ahí mi cerebro igual de “ÁGIL⬝ empezó a notar que no sería una compra fácil, dieron las 11:01 y apenas había abierto la página, busque rápidamente el link para la venta de boletos, y tardó otros 3 minutos en abrir el sitio, mis manos empezaban a sudar, existían dos fechas para la venta de boletos, escogí el día martes 4 de octubre (en lunes no que hueva), otros 5 minutos para que abra el nuevo sitio y ohhh sorpresa no podrías escoger tus asientos, pensé “mmm bueno si es que para que no haya lugares sueltos y sea más rápida la venta⬝ jajajajajaja, que equivocado estaba, seleccione los boletos para gente no tan pudiente como mi sobrino y yo, y aquí es donde entra lo “ AGIL Y RÁPIDO⬝  del sistema de Ticketmaster y descubrí que he vivido engañado toda mi vida 26 minutos de espera decía la pantalla, puse en mi Twitter “Jajaja pinche @Ticketmaster_Me ,que me digan que mi tiempo de espera es menor a 26 mins, que creen que no tengo nada que hacer⬝, que engaño tan grande me dio el Amo de los boletos, en ese momento me sentí como Quicksilver en la movie de X-Men Days of Future Past, en esa escena maravillosa en la que el mayor de los Maximoff con el fondo de la gran canción Time in a bottle, liberan a Magneto, ahí hace un chingo de cosas en 2 segundos, pero la escena si no mal recuerdo dura como 5 minutos , a mí me paso lo mismo esos 26 minutos duraron una hora en la que hice también un chingo de cosas, me hice un sándwich, me serví leche, los degusté, dije “A que chido me quedó el sándwich⬝, vi en mi cel el face, me metí al tuiter, tuitee lo que puse anteriormente, me hizo digestión el desayuno, fui al baño, me llevé la lap al baño para que no se perdiera la venta, tuve que hacer del baño con la puerta abierta para que llegara bien la señal de wi-fi, me lavé las manos después de hacer del baño, como me enseñaron todos los letreros de los baños públicos, hablé por teléfono con mi sobrino, le contagié mi angustia, porque la pantalla pasó infinidad de veces de 26 mins a 15mins, luego a 10 mins y regresaba a 26 mins, hasta que cuando estaba leyendo el periódico vi que decía 2 mins y ahora si no me engaño Ticketmaster si fueron 2 mins, ya había seleccionado mis boletos, seguí paso a paso, link a link para la compra de los boletos y ya cuando le de click al botón que indicaba que ya autorizaba la compra apareció lo que pensaba era la última pantalla y decía que me esperara un minuto, que estaba procesando mi compra y de nuevo ese minuto se volvieron 10 minutos, pero ¡ahhh Ticketmaster! tenía preparado lo peor para este pobre , si muy pobre mortal, al final apareció una pantalla diciéndome que hubo un error en la conexión, que mi compra no se había realizado y que tenía que regresar a la página de inicio, no golpeé la lap porque es mía y además ya ha recibido muchos golpes, así que mi frustración la refleje diciendo una sarta de improperios que no voy a poner aquí por pena y porque me regañaría la redacción, así que resignado regresé a la página de inicio y volví a ver en mi pantalla 25 minutos de espera, no tuve más remedio que sentarme, ver cómo pasaban esos 25 minutos, tomar mi celular y marcarle a mi revendedor de confianza para apartar dos boletos.