Monitor Nacional
De la democracia y su tragedia en América Latina
Latinoamérica | Redacción
25 de noviembre de 2016 - 11:02 am
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El clientelismo es un tipo de corrupción, sin embargo, es un elemento para las democracias modernas alrededor del mundo

Para poder entender el porqué de las democracias fallidas en América Latina es de vital importancia conocer y analizar distintos factores que hace que esto se siga perpetuando. Por un lado está el uso incorrecto del clientelismo, por otro es que se tiene un defecto de nacimiento en los países latinoamericanos, del que hablaré más adelante, y por último, la desgarrante inequidad que se vive en todos los países de Latinoamérica.

Es cierto que el clientelismo puede ser visto como un tipo de corrupción, eso no lo puedo negar; aunque por otro lado quiero destacar que el uso del clientelismo ha propiciado que sea la antesala para la democracia. Me permito retomar unos puntos de Francis Fukuyama en su libro Political Order and Politcal Decay. From the Industrial Revolution to the Globalization of Democracy.

Él define que el clientelismo es un tipo de corrupción como ya antes había mencionado, pero es un elemento para las democracias modernas alrededor del mundo. Es un acto de reciprocidad entre los clientes -aunque en este caso son los votantes- mientras que en la otra mano tenemos a el votado. Lo anterior requiere de una movilización social muy importante y de gran impacto para lograr que la población vaya a votar, además de fuertes sumas de recursos. Aunque para esto se le tienen que otorgar incentivos de cualquier índole; la tragedia comienza de nuevo cuando se terminan los períodos electorales y la sociedad ya no se moviliza para ser parte de la política; aunado a lo anterior, lo que sigue alimentando la tragedia es cuando entran los intereses del sector privado. Este sector tiene un mayor peso en las decisiones de gobierno que lo que tiene la sociedad en sí; claro, es mucho más llamativo que el gobierno reciba sumas de dinero que gastar el tiempo en implementar proyectos benéficos para la sociedad. Por otra parte, el clientelismo podría ser usado para movilizar a la sociedad en la hora de tomar decisiones políticas que tengan efecto directo e indirecto en la misma, que no solo el uso se quede en épocas electorales.

Ahora me gustaría tocar el defecto de nacimiento que tienen los países latinoamericanos. Desde el nacimiento como países independientes, heredaron un sistema burocrático poco eficiente a la hora de movilizar la sociedad para la toma de medidas políticas. Por un lado esto ha sido fomentado por dejar de un lado a la sociedad y preferir a quienes sustentan el poder económico en el momento de hacer política. Un caso muy interesante es el país bastión de la democracia; que es Estados Unidos. Es un país con un sistema burocrático e instituciones sólidas, que permitieron un desarrollo integral en su momento pero que en la actualidad se encuentra en declive. Tienen mucho más peso las empresas a través de los lobbies en la toma de las decisiones, fenómeno que va dejando rezagos en la sociedad estadounidense; lo anterior podría explicar el fenómeno Trump, quien le habló al sector rezagado. Lo anterior también se encuentra desarrollándose en el resto de nuestro continente, cada vez las democracias son mucho menos democráticas y no sirven a quien deberían de servir.

Otro punto que quiero destacar es que realmente no se tienen las instituciones para poder seguir una línea de desarrollo independientemente de quien llegue al poder, factor que ha evitado que se tenga un desarrollo integral en cualquier país de América Latina; o en sí, que los gobiernos tengan una estrategia de desarrollo planificada que realmente pueda tener un impacto positivo en la sociedad en cuestión, a largo plazo. Los proyectos que se implementan de corte social, son para corto-mediano plazo, no están planeados para responder a las demandas sociales de aquí a 50 años. Lo podemos apreciar en cualquier país de América Latina, sectores mucho más pobres que otros. Metrópolis que empiezan a colapsar debido a la poca o nula planeación a largo plazo; un claro ejemplo es la Ciudad de México; escasez de agua, contaminación en sus más altos niveles en los últimos años, un sistema de transporte público lastimoso, desempleo, una brecha cada vez más gruesa entre la clase baja y la clase alta; una clase media cada vez más media.

Por otra parte, la desgarrante inequidad en Latinoamérica es cada vez mucho más visible que antes. Ya se tiene una clase baja que con el paso de los días tiene mucho menor acceso a oportunidades y que a la vez se va tornando más invisible a los gobiernos; ya no tienen la oportunidad de poder escalar en la pirámide, si es que logran salir de su situación es para seguir en el umbral de la pobreza o en el umbral de la clase media baja. Ya no se tiene esa movilización en la pirámide económica, solo tenemos un efecto que ha sido beneficioso para el sector privilegiado, que cada vez es más privilegiado.

Es necesario que el uso del clientelismo no quede solo en buscar clientes para los períodos electorales; es de vital importancia que se use para incentivar la participación de la sociedad en el país en cuestión, para así lograr una democracia más sólida y no se quede solo en buenas intenciones. Por otro lado, es necesario que las instituciones sean modificadas para que se siga una línea de desarrollo y que respondan a proyectos a mediano y corto plazo, que es lo que se necesita.

Alejandro Cortés Juárez

Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, ITESM, Campus Gld.

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