Monitor Nacional
De pie como un árbol
Sociedad en Movimiento | Lalo Renteria
28 de marzo de 2016 - 4:15 pm
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El engaño relacionado a la obra Los árboles mueren de pie

Hace tiempo que escucho la frase que dice “podré estar muerta pero de pie como los árboles”; recordando a la obra de teatro Los árboles mueren de pie.

Hace muchos años, mirando la televisión llegaba a ver algunos spots en donde la actriz Ofelia Guilmáin mencionaba la tan famosa frase de aquella obra de teatro que a muchos llego a fascinarles.

Si bien no voy a hacer una nota sobre la obra; lo que si quiero tocar como tema principal es el asunto del engaño.

En el desarrollo de Los árboles mueren de pie, se crea toda una cadena de engaños que a lo largo de la trama conducirán a una verdad lastimosa, dura y fría; pero a pesar de esto siempre existe un final que será consecuencia de esconder aquello que creemos puede hacerle daño a otro.

Las relaciones de pareja suelen pasar por circunstancias difíciles cuando la emoción de verse, besarse o tener relaciones sexuales, simplemente no es la misma; la falta de estímulos emocionales y físicos sueles afectar el rendimiento de estas parejas.

Muchos hombres deciden meterse a redes sociales, grupos de encuentro y buscar alguna persona con la cual tener una aventura sexual de inmediato; pareciendo que están más capacitados que el servicio de pizza, que debe llegar en menos de 30 minutos y con la temperatura suficiente para deleitar el paladar.

La infidelidad o la falta de lealtad a la otra persona es un factor que se da tanto en hombres como en mujeres; sin embargo, en el momento de consumar la fechoría no parece causar sentimiento de culpa, es hasta tiempo después cuando las cosas cambian de rumbo.

Muchas de las relaciones amorosas terminarán por romper cualquier lazo de comunicación, de afecto y de respeto a raíz de una sospecha simple o una verdad expuesta ante tal engaño.

La separación y el tiempo de duelo por haber perdido a una persona que se ama, suele ser muy largo; acomodar los sentimientos, perdonar o pedir perdón NO es algo que se de en los seres humanos cuando una cosa de esta magnitud viene.

¿A caso el orgullo será la bala que destroce todo lo que no podrá perdonar el afectado?

Vivir un duelo, separarse de un individuo al que se ama es un tanto trágico; muchas personas tiran sus vidas al caño, se suicidan, se vuelven promiscuos o simplemente buscan de inmediato quien les llene el vacío.

Siempre he creído que el tiempo sana heridas, existen algunas que dejarán una cicatriz inolvidable y dolorosa; pero algunas otras separaciones simplemente pasarán de largo.

Morir de pie como un árbol, desde mi perspectiva; es continuar a pesar del dolor, incluso a pesar de que el alma se encuentre devastada ante la situación que sea.

Mantenerse en pie es fundamental para poder abatir cualquier daño que provenga de otros; sin embargo a veces tendremos que bajar la guardia, pedir perdón o incluso una nueva oportunidad.

No confundamos el orgullo y la soberbia con amor propio; podemos ser firmes pero eso no quiere decir abandonar y rechazar a la persona que por dentro amamos.

¿Es mejor perder por ser abandonado o es mejor perder por no haber luchado por alguien que en verdad vale la pena?

Quizá ahora no tengo respuestas a todo, pero creo firmemente que para luchar por un amor es necesario que la otra persona también sienta lo mismo; NO se puede luchar por alguien que en realidad ya no siente nada por nosotros. Si las cosas se pueden resolver a tiempo, siempre será la mejor opción.

Deja que la vida te sorprenda, construye tu presente; y si ya pediste perdón, intentaste, luchaste y aún así no lograste solucionar nada, no dejes que la tristeza te apuñale, siempre mantente de pie como un árbol.

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