De plagio en plagio

El día de hoy se publicó una noticia sobre la falta de toma de acciones que la Universidad de Guadalajara tiene en contra de aquellos estudiantes que han cometido plagio en alguno de sus trabajos, ya sean universitarios o en posgrado. Sin embargo, es bien sabido que esta institución no es la única en no tomar cartas en el asunto. Y aunque podría parecer que este no es un tema de mucha relevancia, en realidad refleja en gran medida la manera en que la sociedad mexicana se maneja. Donde solemos disminuir ciertas faltas o no creerlas relevantes, si percatarnos de cómo, entrelazadas, van tejiendo la sociedad que tenemos.

Y es que si en la universidad, que se supone es un lugar para la formación integral de las personas que conforman la sociedad, se permiten este tipo de faltas sin tomar medidas, ¿qué se puede esperar en otros ámbitos de la sociedad?.

El mayor problema con cometer un plagio no sólo es que demuestra la tendencia que existe por no esforzarse lo suficiente, sino que además muestra una decisión deliberada donde nos aprovechamos del trabajo de otros a beneficio nuestro, igual que ocurre en muchos otros aspectos del país. Y de aquí entonces, salen las raíces de muchos males que siguen ocurriendo en nuestra sociedad, donde políticos, empresarios entre otros se aprovechan del esfuerzo y trabajo de aquellos que se encuentran en situaciones menos ventajosas para obtener beneficios propios.

Además esta situación refleja cómo cierta parte de la sociedad está acostumbrada a tomar el camino “fácil⬝ y en adición cómo podemos estar viendo lo que ocurre y seguir tapándolo o disminuyéndolo sin analizar todas las implicaciones que tiene. Demuestra la manera en la que podemos hacer más pequeñas las faltas y dejarlas pasar, replicando esto en la sociedad cuando vemos delitos, faltas o problemas sociales y decidimos ignorarlas y pensar que nada pasa.

Nadie niega el hecho de que se pueden cometer errores y que a veces pueden ocurrir distracciones, sin embargo dichas distracciones no deberían hacerse presentes a la hora de aplicar una sanción, ya que si desde los centros de formación  se muestran patrones que permiten cometer faltas sin ninguna consecuencia ¿cómo podemos exigir después que la sociedad no intente replicar estas prácticas?