Día Mundial de la #LibertadDePrensa, ¿hay algo que celebrar?

Este 3 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa, no obstante hay pocos incentivos para celebrarlo. El periodismo está atravesando una época oscura, el gremio enfrenta muchos retos y ataques desde sus opositores. La desinformación y las #FakeNews han sido dos insignias de esta época, sin embargo estos no son los únicos contratiempos que enfrentan. Los retos provienen de un clima de violencia extrema, que ha escalado a tal nivel que su vida siempre está en riesgo. Además de la violencia criminal, los periodistas están siendo presas de regímenes poco transparentes y sociedades intolerantes que buscan denostar e intimidar a la prensa.

En el norte, Donald Trump lleva dos años en un intenso conflicto con la prensa. Medios como el Washington Post, New York Times y CNN han sido las principales víctimas de sus sistemáticos ataques. El conflicto ha escalado a tal nivel que el pasado 24 de abril, Trump aseguró que el New York Times debía “arrodillarse y pedir perdón” y remató escribiendo “¡son verdaderamente el Enemigo del Pueblo!”. La violencia verbal del Presidente no se ha quedado en Twitter, incluso ha vetado periodistas de la Casa Blanca, es el caso del reportero de CNN, Jim Acosta. A pesar de los fuertes desencuentros de Trump con la prensa, la democracia estadounidense no se ha visto vulnerada, principalmente por la fortaleza de sus instituciones. Sin embargo, no todos los países tienen la misma suerte.

En México, actualmente se viven dos condiciones muy complicadas para el libre ejercicio de la libertad de prensa. En primer lugar se encuentra la violencia criminal que actualmente se vive en gran parte de nuestro país. De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, desde el año 2000 a marzo de 2018 habían sido asesinados 138 periodistas. Tristemente este número sigue creciendo, tan sólo en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador nueve periodistas han sido asesinados. Cuatro administraciones de diferentes partidos políticos han atravesado esta realidad y hasta el momento ninguno ha podido frenar la violencia contra la prensa.

La segunda amenaza que atraviesa la libertad de prensa en México, es la tan comentada violencia verbal en su contra. El Presidente López Obrador y su partido político han sido los principales promotores de este encono. Prensa Fifí, chayoteros y conservadores son las descalificaciones de cada “mañanera” que el titular del Ejecutivo lanza en contra de ellos. Estas mismas agresiones son amplificadas por estructuras digitales creadas por el partido en el poder para denostar a sus opositores. El resultado de esta operación ha sido un fuerte encono social en lo digital, que poco a poco va permeando en la realidad de los mexicanos. Lamentablemente cada día es más común escuchar estas mismas acusaciones entre grupos de familiares o amigos.

En el sur del continente, tenemos el caso más crítico para la libertad de prensa en la región, Venezuela. El pasado 2 de mayo, miles de venezolanos se levantaron en contra del régimen de Maduro tras el llamado del político venezolano Juan Guaidó. Estas movilizaciones fueron transmitidas hacia fuera por las pocas cadenas internacionales de televisión, pero al interior la censura se impuso. De acuerdo con la clasificación mundial de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras, Venezuela vive una situación difícil. El régimen de Nicolás Maduro ha restringido el acceso de internet, los medios digitales, la televisión y la radio. María Elvira Domínguez, Presidenta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) afirmó que en Venezuela no se respeta “el derecho de los venezolanos a acceder a información” y cuestionó la represión actual.

En este 26 aniversario del Día Mundial de la Libertad de Prensa, el periodismo vive una situación crítica. En la democracia, el periodismo tiene un papel fundamental: dar información veraz para que los ciudadanos tomen las mejores decisiones. Un mundo sin una prensa libre y crítica está destinado a la tiranía. Por ello, este Día Mundial de la Libertad de Prensa hay que conmemorarlo exigiendo mayor protección para los periodistas y apoyar el trabajo crítico que están realizando.