Monitor Nacional
Dinastías familiares
Coherencia y Libertad | Mauricio Arellano
2 de febrero de 2016 - 6:29 pm
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Los políticos al igual que todos, se deben apoyar en sus familias para conseguir objetivos

La diferencia básica entre una República y una Monarquía es que en la primera, no existe una familia real, una familia que por mandato divino sea la elegida para gobernar y la única  que pueda decidir los destinos de una nación.

México desde su independencia ha tenido una vocación de república, aun cuando tuvimos dos Emperadores y una Alteza Serenísima.  Pero al final se impuso la República y hemos tratado de vivir sin un guía espiritual, un elegido o un rey en los últimos cien años.

Sin embargo esto me parece que esta cambiando, ya que por todos lados podemos observar a familias, a elegidos, que intentan eternizarse o a su familia en el poder público.

Permítanme citar algunos ejemplos; Felipe Calderón, su hermana y ahora su esposa, quienes fueron respectivamente Presidente de la República, candidata a Gobernador de Michoacán y la esposa del ex-presidente ha sido diputada y ahora quiere ser Candidata Presidencial.

Otro ejemplo relevante es el Ex-gobernador de Coahuila y ex–Presidente del PRI Humberto Moreira, quien dejó a su hermano como Gobernador del  mismo estado y estos mismos hermanos andaban promoviendo a un tercer hermano para Presidente Municipal de Saltillo.

Del mismo modo, me parece una elección familiar los comicios de este año en Veracruz donde dos primos hermanos, los dos de apellido Yunes se enfrentaran para ver si Miguel o Héctor será quien gobierne este estado costero.

Aun cuando me parece natural el hecho de que todo mundo y entre ese “todo mundo”, los políticos al igual que todos,  se deben apoyar en sus familias para conseguir objetivos, pareciera por decir lo menos un tanto peligroso para nuestra república el que Dinastías completas sean las que gobiernen estados, partidos, municipios o  cualquier poder público, ya que según la constitución, los mexicanos vivimos, todavía y digo todavía,  en una República.

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