Monitor Nacional
¿Dónde está parada América Latina ante el auge de Trump?
Latinoamérica | Redacción
24 de noviembre de 2016 - 12:53 pm
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Ante la región latinoamericana, el presidente electo no ha tenido más palabras que de reproche y amenaza

Lo que la mayoría temíamos y casi nadie esperábamos, finalmente se convirtió en la realidad. Cuando los medios pensaban que el deslegitimar a Donald Trump a nivel internacional incentivaría el voto por Hillary Clinton, estaban más que equivocados. Olvidaron aquel precepto del marketing que dice “la mala publicidad no existe”. La estrategia del stablishment y de los medios más prominentes de Estados Unidos y del mundo: se encargaron de apostarlo todo al ataque al candidato y no a la propuesta de Hillary.

Hoy, el resultado es el que ya todos conocemos, pero no deja de sorprendernos. El magnate del que todos hacían mofa es ahora presidente del país más poderoso y no es para menos si estuvo moldeando una figura política y mediática por más de 30 años. Finalmente, tanto esfuerzo rindió frutos para sus aspiraciones; y América Latina, con México a la delantera son quienes más sufren dicho resultado.

AEsteban Rodríguez Trelles. Para Trump el ficticio peligro que representa Cuba para Estados Unidos es ínfimo, comparado con el que representa México, sus migrantes y sus supuestas prácticas económicas ventajosas.

El muro es lo de menos, el más afectado por la construcción y extensión del muro fronterizo, iniciado por Bill Clinton será el ecosistema. La realidad es que la mayoría de los migrantes con estatus irregular en Estados Unidos cruzan de manera legal con una visa, principalmente por vía aérea.

Lo que sí es preocupante es la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que propone Trump. Un TLC que jamás dio a México lo esperado ante la poca preparación de la industria nacional y de las trabas que Estados Unidos ha impuesto desde un inicio para que México pueda exportar a dicha nación. Una renegociación debería incluir medidas más justas de competencia en pro de los tres países y no medidas que busquen proteger a toda costa -aun con mentiras- a la industria doméstica de EE.UU.; sin embargo, será lo contrario, de renegociarse un TLC con EE.UU., la industria mexicana se vería aún más afectada ante la amenaza arancelaria que suponen las declaraciones de Trump.

Otro de los miedos radica en la aplicación de impuestos y barreras al envío de remesas de latinos hacia sus familias en América Latina. Si en México las remesas representan alrededor del 2% de su PIB, en los países centroamericanos estaríamos hablando de cifras que rondan una media del 14%. Para los países sudamericanos el golpe no sería mucho menor. Las comunidades de latinos, sudamericanos envían sumas importantes para el PIB nacional de los países de esa región. Además, ante las crecientes crisis políticas y económicas que se viven en Sudamérica, las remesas han ido en aumento.

En el tema migratorio, Donald Trump ha propuesto deportar a más de 11 millones de migrantes irregulares en un principio, ahora habla de “sólo” 3 millones con récord criminal. Este es el escenario del cual debe haber más preocupación, una crisis migratoria y de gran desempleo es lo que sucedería en los países receptores, cosa que ya está sucediendo en Tijuana y Nogales con la crisis migratoria de los haitianos. La situación se vuelve más realista y palpable, e incluso se queda corta si tomamos en cuenta los 2.5 millones de deportados en la administración Obama, quien se encargó de construir una estructura de deportación sistemática, 23% más grande que la emprendida por George W. Bush.

La esperanza es que los grupos contrarios a Trump sigan manifestándose y sigan aplicando la presión que han venido aplicando para evitar que las medidas propuestas en campaña, sean aplicadas. Ahora que Trump es presidente electo ha dado cuenta de la necesidad de tomar medidas conciliatorias para evitar la radicalización en ambos lados del espectro político.

La llegada de Donald Trump supone un nuevo reto económico y social para la región, supone el desafío de la lucha contra la corrupción y del aumento de la competitividad. También supone un desafío diplomático para negociar de la mejor manera con la contraparte estadounidense, pero nada más.

Si la cooperación jamás llegó con Barack Obama en los temas de tráfico de armas y control de la demanda de drogas ¿Por qué habríamos de esperar cooperación en estos temas con Donald Trump?

La ventaja es que los líderes políticos deberían saber qué esperar de la demagogia de Donald Trump y es algo que se debe aprovechar. El mandato de Barack Obama se vio envuelto por las promesas incumplidas de acabar con las torturas y el cierre en Guantánamo, la retirada de tropas en Afganistán e Irak que nunca llegó, el nulo liderazgo ante Rusia y China, las violaciones a la privacidad, las deportaciones masivas más grandes de la historia de EE.UU., la operación Fast and Furious y el aumento del tráfico de armas, etc. ¿En verdad supone Trump un peligro mucho más grande para la región?

Esteban Rodríguez Trelles

Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, ITESM, Campus Gld.

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