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El contraste cubano

Con la continua normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Parece necesario evidenciar los aciertos y errores de nuestro vecino caribeño, así como especular en cuanto al futuro que les depara. Por un lado, en Cuba existe una notable crisis de derechos humanos. Según la Organización No Gubernamental (ONG) Human Rights Watch, tan solo en el año 2014 fueron detenidos aproximadamente 3,600 ciudadanos cubanos arbitrariamente por hacer uso de sus derechos básicos a la libertad de expresión. Por el otro, el sistema educativo cubano fue nombrado ese mismo año como el único de alta calidad en América Latina por el Banco Mundial, comparándolo incluso con el de países como Finlandia, Corea del Sur y Canadá, al mismo tiempo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce al sistema de salud cubano como uno de los más eficientes del planeta, aún con sus recursos limitados.

Después de platicar con Roberto, el dueño de un tradicional paladar -restaurantes atendidos por ciudadanos cubanos para tener un ingreso monetario extra- en la zona de Vedado en La Habana, pude ver el contraste de ambas caras de la moneda en la situación cubana.  Roberto comenzó hablando sobre su gobierno y el futuro del país. Para él, el socialismo es el mejor sistema político en papel, pero cuando se aplica no es tan eficiente y justo porque los políticos se vuelven codiciosos y le roban a su gente. Aún con su crítica, asegura que no dejaría la isla por ninguna razón, pues es un lugar seguro y su familia y él pueden vivir cómodamente sin preocuparse por balaceras y secuestros.

Cuba se encuentra con una oportunidad única, hemos visto a lo largo de la historia que cuando un país en vías de desarrollo abre sus puertas al comercio internacional, su capital humano e infraestructura no están lo suficientemente preparados para competir con los bienes y servicios extranjeros. Esto lleva a un mercado local inundado de productos extranjeros con los cuales los locales no pueden competir y terminan siendo relegados a proveer bienes básicos que son producidos en el extranjero.

Sin embargo, Cuba puede ser la excepción a esta regla gracias a sus niveles educativos y capacidad innovadora, teniendo la oportunidad de crecer económica, social y políticamente.

Esto, aunado a un inevitable crecimiento económico pueden lograr en Cuba un desarrollo sin precedentes no sólo en la región sino en el mundo. Solo la historia nos enseñará el destino de nuestros vecinos. Yo creo y espero que un futuro brillante, uno que los cubanos merecen, porque han luchado y han sufrido por el.