Monitor Nacional
El Demian del sistema de justicia en México
Realpolitik | Alejandro Rosario
29 de julio de 2016 - 7:51 pm
leyes-estupidas-de-estados-unidos-1
A raíz de las modificaciones que hubo al Código Nacional de Procedimientos Penales derivo a los más de mil quinientos amparos que han solicitado las personas privadas de su libertad

A raíz de las modificaciones que hubo al Código Nacional de Procedimientos Penales derivo a los más de mil quinientos amparos que han solicitado las personas privadas de su libertad, con el fin de poner fin a la prisión preventiva, sin embargo, dichos amparos no han dado frutos. Y es que, ¿realmente queremos que las personas que están en prisión salgan? Si la respuesta a esta interrogante fue no, es porque seguramente tenemos aún en la cabeza el “chip” del antiguo sistema penal, en el cual, tu tenías que demostrar tu inocencia. La realidad es que nuestro sistema de justicia penal ha cambiado, y ahora, la persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario.  Esto se llama presunción de inocencia y es sumamente necesaria para generar justicia imparcial, que no este ligada a la merced de las masas.

La pregunta que quiero plantear el día de hoy a raíz de esto es: ¿necesitamos la prisión preventiva oficiosa? Hemos visto a lo largo de los años que no ha contribuido a que disminuyan los hechos delictivos y únicamente ha ayudado a saturar las prisiones, las cuales actualmente se encuentran trabajando algunas hasta un 220%. A mí parecer, no necesitamos más la prisión preventiva oficiosa en México, ya que inclusive, representa una contradicción con la presunción de inocencia. Las reglas de la prisión preventiva oficiosa son claras, para ciertos delitos el juez puede no escuchar a las partes y decretar que automáticamente vayas a prisión preventiva, la pregunta es: en el nuevo sistema, ¿no somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario?, ¿entonces por qué encerrar a alguien sin haberse probado en audiencia?

Ha salido a relucir también otro problema que ha causado cierto ruido en la sociedad civil y ha puesto a discutir a académicos, autoridades y a miembros de la sociedad civil (entre ellos víctimas); ¿existe un equilibrio entre los derechos de la persona que se cree que cometió un delito y la víctima? Las víctimas reclaman que los derechos humanos han sido usados para sacar a delincuentes de las cárceles, protegerlos, sin embargo, ¿el que no hubiese este control en el sistema de justicia no resultaría perjudicial?

Me parece que como sociedad tenemos la obligación de cambiar nuestro pensamiento y contexto, el primero se cambia desde la casa, enseñándonos a no prejuzgar a las personas. El segundo punto, el cambio de contexto, me parece que comienza con la sociedad interesándose en los procesos, acudiendo a las audiencias y vigilando que no vayan a darse actos de corrupción dentro de las mismas, que el agente del ministerio público tenga las capacidades para expresarse oralmente, sin titubear o leer y también exigiendo mejor calidad en la investigación. El contexto cambiará en el momento en el que nosotros obliguemos a las autoridades, a las instituciones y a sus altos mandos a cambiar. El nuevo sistema de justicia penal, lo construiremos todos.

TAGS: , ,