El fantasma de la hiperinflación

Con referencia en los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor, en la primera quincena de enero del 2017 la inflación aumentó 1.51%, variación que no se apreciaba desde hace 18 años para cualquier mes del año, mientras que para un mes de enero fue la más alta desde 1999, cuando los precios subieron 1.62%. La magnitud del repunte evoca los años en los que la depreciación del peso frente al dólar, denotaba el aumento de precios al consumidor tal como sucedió al final de los años 80, a medida de los 90.

La entrada en vigor de la liberalización del precio de la gasolina y del gas LP impulsó la inflación quincenal a 1.51%, lo cual la ubica muy por encima del pronóstico que tenían 13 economistas y analistas consultados por Reuters la semana pasada, quienes esperaban que se ubicaría en 1.16% en la primera mitad de enero; también fue mayor a la encuesta realizada por Boomerang, que la ubicaba en 1.27%. Al igual que para el pronóstico de Finamex Casa de Bolsa, que habían previsto un alza de 1.33% y la de GS era de 1.25%, superó también ambas expectativas.

Esto significa que, por primera vez desde enero 2014, la variación anual de los precios se desvió de la meta permanente de inflación del Banxico, que es de 3% más o menos 1 punto porcentual. Un claro ejemplo de esto, es el alza del precio de la gasolina y el gas, ya que tuvo tal impacto en los bolsillos mexicanos y en la medición, que no pudo ser contrarrestada por las caídas del precio de los alimentos más consumidos y con mayor peso en la canasta básica como el jitomate, tomate verde, huevo, uva y chiles frescos.

Analistas de Scotiabank al igual que de Citybanamex anticipan que con el resultado obtenido iniciando el año no será difícil observar como los niveles puedan estar arriba del 5% a partir del segundo trimestre del 2017 y lo que resta del año. De hecho, Citybanamex prevé que la inflación promediará al cierre del año con 5.20%.

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, ya había advertido que el INPC registrará variaciones por arriba del 4% en algunos momentos. También agregó que comenzará a estabilizarse a finales de este año; y que para el 2018, la inflación estaría acercándose a un nivel muy cercano a 3%, que es el objetivo principal de Banxico.

Carstens aseveró que no ignorará el repunte de la inflación, precisó que “son variaciones en precios en cierta medida, pero nuestro reto es que las expectativas no se ajusten desestabilizadoramente⬝. Afirma que tal impacto será temporal y que se estabilizará y ajustará para que todo termine por volver a la normalidad.