Monitor Nacional
El incierto futuro de la radio
Opinión | Javier Tejado Dondé
13 de octubre de 2015 - 7:33 am
Radio-MN
El IFT tiene que encontrar el justo medio para ampliar los espacios plurales y diversos de la radiodifusión, pero a la vez salvaguardando aspectos técnicos y económicos

Hace 20 años que no se entregan nuevas concesiones de radio en el país. Este hecho ha implicado que las ciudades que se han desarrollado en estos últimos años tengan poca o incluso nula cobertura radiofónica. Como ejemplo de este tipo de ciudades tenemos a Playa del Carmen, Cozumel o Los Cabos.

Pero también hay otras ciudades que se han desarrollado exponencialmente estos últimos años, como Querétaro o Guanajuato, que tienen cobertura radiofónica pero no la suficiente para la multitudinaria y diversa población que albergan.

Y así, luego de 20 años de letargo, llegó el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) que, por mandato de Ley, está planeando entregar 298 nuevas estaciones de radio el año entrante.

Suena razonable aunque, luego de tantos años sin nuevas estaciones de radio, la licitación de casi 300 estaciones apenas compensará a los radioescuchas.

Sin embargo, este movimiento del IFT ha detonado una preocupación generalizada en todos los grupos radiofónicos del país. En un estudio que la industria de la radiodifusión mexicana entregó al regulador la semana pasada se muestran tres preocupaciones.

1.- Transición de la radio AM a la FM: El rescate de la radio AM que estaba pendiente para que pudiera transitar a la FM ha quedado inconcluso. A pesar de un Acuerdo secretarial de la época del presidente Calderón (2008) y de un artículo expreso en la nueva Ley de Telecomunicaciones (2014), hay 173 estaciones de AM que no han podido migrar a FM. La preocupación de la industria es que la AM está muriendo. Si a este centenar de estaciones de AM no se les cambia a la FM —antes de las nuevas licitaciones de radio de 2016— será prácticamente imposible su actualización tecnológica, con lo que un derecho adquirido de cientos de radiodifusores estaría en riesgo.

2.- Separación entre estaciones de radio: Actualmente, entre una estación de radio y otra debe de haber, por norma, una separación de 800 KHz. Esto es que del 88.1, de Radio Centro en el DF, se brinca a la 88.9 de ACIR. Esta separación estaba dada por factores técnicos y de equipos que se han ido mejorando con los años. Tan es así que, aunque se viole la norma, tenemos también en el DF a Imagen en el 90.5 y, a tan sólo 400 KHz, a Radio Ibero en el 90.9. Con lo que parecería que técnicamente una separación más pequeña no genera afectaciones entre estaciones de radio, pero esto hasta ahora ha sido la excepción y no la regla. También queda la duda si el mercado de la radio aguantaría duplicar el número de estaciones en cada ciudad. En este tema no hay unanimidad en la industria radiofónica.

3.- Criterios para licitar nuevas estaciones de radio: El tercer tema de preocupación, claramente el más delicado, es cuáles son los criterios del IFT para asignar nuevas estaciones de radio en el país. A decir del Centro de Investigación y Docencia Económica (Cidac) se determinó que por cada 7 mil 631 personas habría que contar con una estación de radio comercial. El licitar estaciones de radio sólo con base a criterios demográficos y sin tomar en cuenta la viabilidad económica de cada ciudad, afectará el equilibrio financiero de las estaciones de radio y por ende la continuidad en el servicio, algo que la Ley de Telecomunicaciones señala que no debe de suceder y obliga a una tutela estatal. Ante ello, la industria recomienda una valoración integral de la competencia efectiva en cada plaza y no sólo el criterio demográfico.

Este tema de la viabilidad económica de la radio es muy relevante pues se relaciona directamente con la libertad de expresión. Si las estaciones de radio no encuentran patrocinio comercial (privado) para poder llevar a cabo su servicio —que es gratuito para las audiencias— habrá la tentación de gobiernos locales, estatales y hasta del federal de patrocinar mayoritariamente a las estaciones pero con la condición de una cobertura editorial favorable. Lo anterior se convierte en un engaño para el radioescucha y en un instrumento de control editorial. Este esquema lo hemos visto operando en países como Argentina y Venezuela.

Así, el IFT tiene que encontrar el justo medio para ampliar los espacios plurales y diversos de la radiodifusión, pero a la vez salvaguardando aspectos técnicos y económicos. Y, por su parte, la industria radiofónica nacional tiene que estar abierta a una mayor competencia. En 20 años no ha habido cambios en el mercado de la radiodifusión. Es momento de que los haya, pero de una forma ordenada que permita construir y no derruir.

Por lo pronto, la industria radiofónica, en algo que no se veía en años, ha construido argumentos técnicos, legales y económicos que la autoridad debe de revisar con cuidado. De esto dependerá el éxito no sólo de las licitaciones del 2015-2016, sino también las de los siguientes años.

Disculpa a las funcionarias: La semana pasada señalé que desde el IFT se especulaba que las filtraciones de resoluciones de su Pleno vendrían de alguna de las Comisionadas. El tema, al haber sido un mero rumor, debió haberse tratado de manera distinta en este espacio. Así que una disculpa a las comisionadas Estavillo y Labardini. Esperando el IFT informe de la investigación que debiera estar haciendo al respecto a todas las personas que participan en los Plenos.

TAGS: , , , , , ,