Ver más de Cruda deportiva

El nostálgico Puerto de Luis “Pirata⬝ Fuente: “rinconcito de patria que sabe sufrir y cantar⬝

Allá en la tierra del religioso Francisco Javier Clavijero y del poeta Salvador Díaz Mirón, arrancó, el viernes más reciente, el Torneo de Clausura 2017 de la Primera División del fútbol mexicano. Para el sábado, Chivas y Pumas nos ofrecieron un partido de gran ritmo, Cruz Azul un esfuerzo colectivo con el que alcanzó la victoria ante el Necaxa, Tigres y Santos postes y mucho frío, León y Pachuca categoría, excelencia, y Carlos Adrián Morales un golazo de postal en el valle de Guayangareo.

El domingo, Puebla y Monterrey brindaron goles y Toluca dio motivos a su gente para celebrar; y con esto no sólo hago referencia a la victoria conseguida contra el Atlas, sino también al inicio de los festejos por el Centenario de la institución roja. En otras latitudes, el camino hacia el Vince Lombardi continuó. Cayeron Raiders, Dolphins, Lions y Giants.

Y aún cuando las largas y efectivas carreras de Thomas Rawls en el CenturyLink Field, las promesas o rumores de mudanza por parte de los Raiders de Oakland a Las Vegas, Nevada, o cualquiera de los hechos deportivos anteriormente señalados ofrecen un mayor contenido para analizar que él, para un servidor, anémico partido del viernes que enfrentó al Veracruz contra el Querétaro, me he decantado por este último encuentro para el desarrollo de la presente columna; yendo contrario a lo que harían la mayoría de los analistas y columnistas del deporte, contrario a escribir sobre el hecho deportivo de mayor peso y espectáculo de la jornada deportiva.

Fue un gol en que definió el partido del que versamos para los locales. El espectáculo, como ya se ha mencionado arriba, fue paupérrimo. Sin embargo, más allá de las pocas ocasiones de gol y lo trabado del juego, en comparación con el resto de los partidos de la jornada uno, llamó mi atención la gran cantidad de trotadores con los que contaban ambos clubes; es decir, los elementos que han vestido distintas playeras durante sus trayectorias futbolísticas con los que tanto Veracruz, como Querétaro, se presentaron el viernes.

Esto último y los recuerdos que traen consigo dicho tipo de jugadores son las razones por las que he querido centrar este escrito en la actividad del Puerto; con la intención de que la breve mención que aquí haré de algunos elementos ahora tiburones o gallos, incite al lector a desempolvar la memoria.

Empecemos con el cuadro escualo. ¿Quién no recuerda a ese capitán de selecciones juveniles que fue pieza clave para que el Tri fuera campeón del Mundial Sub-17 2011 y de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014? Antonio Briseño, el pollo, ex Atlas, Tigres y Juárez FC, fungió como central del Veracruz.

Observamos la reaparición en la Primera División de un viejo conocido. Ángel Reyna fue campeón de goleo hace seis años con el América, ganador de la Copa Oro en 2011, jugador de San Luis, Necaxa, Monterrey, Pachuca, Guadalajara y Celaya. El argentino Martín Bravo, ex puma, pez y santo también estuvo presente. En la portería se ubicó Melitón Hernández, quien jugó con Pachuca, Toluca, Albinegros de Orizaba y León. De cambio entró Javier Orozco, ex Cruz Azul, Santos y Chiapas. Y en la banca se encontró Jehu Chiapas, ex Pumas, San Luis, Chiapas y Cafetaleros de Tapachula.

Cristian Pellerano, ex Tijuana, América, Morelia y Tapachula, se movió por el medio campo junto al defensa central de su zona, Egidio Arévalo, el uruguayo campeón en la Copa  América 2011 y cuarto lugar en Sudáfrica 2010, ex Monterrey, San Luis, Tijuana, Monarcas, Tigres, Atlas y Chiapas. Eduardo Herrera, esa promesa de cantera que tantas veces vimos anotar con los Pumas, fue atacante de los tiburones durante el partido. Y Leobardo López, ex Pachuca y Monterrey, fue el autor del único gol del encuentro.

Por su parte, Querétaro presentó a gente como George Corral, con pasado americanista y jaguar; Miguel Ángel Martínez, argentino nacionalizado mexicano, ex León, Atlante y Chiapas; Edgar Benítez, ex Pachuca y Toluca; Bornstein, ex Tigres y Atlante; Luis Miguel Noriega, ex Puebla, Monarcas y Jaguares; Hiram Mier y Neri Cardozo, a los que siempre ubicamos vestidos con los colores de La Pandilla.

Y junto a Víctor Vucetich, en la banca, estuvo Jaime Lozano, ex futbolista que militó en Pumas, Celaya, Tigres, Cruz Azul y Monarcas, y Sergio Almaguer el ex director técnico de la Selección Nacional Sub-20 y ex futbolista de Puebla, Querétaro, Tigres, Correcaminos, Necaxa, Cruz Azul y Chiapas.

¿Cuántos recuerdos no se han concentrado el último viernes en la cuatro veces heroica ciudad deVeracruz? ¿Cuántas anécdotas no cargan los nombre antes revisados? Si el puerto, su mar y su gente han sido protagonista de la historia de nuestro país, no debe resultarnos extraño que los tiburones insistan en ser estrellas de nuestro fútbol, aunque en muchas ocasiones ni siquiera estén conscientes de ello.

Por tales motivos he decidido dedicar la columna de esta semana a tan importante club y tan respetado Puerto. Y no he encontrado mejor manera que emulando al Flaco de Oro, escribiendo sobre lo que Veracruz encierra, sobre lo que el Luis “Pirata⬝ Fuente nos ofreció la semana pasada, sobre lo que acontece en el fútbol que se desenvuelve en aquel “rinconcito de patria que sabe sufrir y cantar⬝.