El embarazo adolescente

 

La vida está llena de cambios: nacer, crecer y aprender son un ejemplo de modificaciones naturales por las que todos atravesamos. Cada cambio trae consigo situaciones nuevas que requieren adaptación y aprendizaje, ajustes que debemos hacer en diferentes niveles. Algunos cambios pueden ser físicos, otros emocionales o podemos notarlos incluso en nuestras relaciones.

Uno de los cambios más significativos de la vida, es el paso a la adolescencia. Durante esta etapa experimentamos cambios de todo tipo. A nivel físico, el cuerpo empieza a desarrollarse, los órganos comienzan a madurar y en nuestro interior se desata una revolución, no solo hormonal sino también emocional. Nos interesan cosas distintas, mostramos gustos nuevos y buscamos conocer cada vez más sobre la vida.

 

Es común escuchar que la adolescencia es una etapa difícil, y aunque tantos cambios pueden causar cierto desequilibrio, esta etapa está llena de oportunidades. Se puede aprender a conocerse a uno mismo, descubrir habilidades y talentos, ser responsable y disfrutar de los logros.

 

Desafortunadamente, no todos disfrutan su adolescencia de la misma forma. Algunos pasan por situaciones familiares complicadas, otros por cuestiones económicas y otros por la falta de decisiones asertivas.

 

Una de las decisiones más frecuentes que se toma durante la adolescencia es iniciar una vida sexual activa. La sexualidad es una expresión humana que se manifiesta mediante nuestra personalidad, cuerpo y emociones. Tener relaciones sexuales es una decisión que envuelve muchos aspectos de los que no siempre estamos conscientes.

 

Generalmente pensamos que lo más importante es cuidarnos para evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazos, sin embargo hay un aspecto muy importante que olvidamos mencionar: el cuidado emocional. Tener relaciones sexuales nos expone no solo físicamente, todo lo que pensamos de nosotros mismos se pone en juego, la forma en que nos relacionamos con el otro marca pautas del trato que recibiremos y de cómo nos sentiremos durante y después de estar juntos. Cada vez la edad de inicio en la sexualidad es más temprana y una de las consecuencias más comunes es el embarazo. 

 

El embarazo es una etapa llena de cambios y nuevas experiencias. Llega acompañada de emociones y responsabilidades, y en ocasiones, de rupturas y confusión. En el caso del embarazo adolescente se vive una situación compleja en la que se ven comprometidas todas las áreas de la vida. Es un momento en el que todo cambiará, las responsabilidades aumentan y tener que hacerse cargo, primero de uno mismo y posteriormente de un bebé, demanda muchos esfuerzos y apoyos. 

 

Es muy importante que durante esta etapa se tome el tiempo de observar los cambios que vendrán. Las decisiones que se tomen a partir del embarazo definirán el rumbo de la vida y si se decide tener al bebé, también el futuro. 

 

Para algunas chicas es más fácil tomar decisiones alrededor de su embarazo, para otras es complicado manejar sus emociones y lidiar con la reacción de la familia. Para todos es difícil encarar esta situación porque no solo es algo inesperado, sino que sabemos el reto qué hay que enfrentar.

 

Cada vez que tomamos una decisión, nos enfrentamos a elegir una cosa por encima de otra, lo cual implica renunciar inevitablemente a algo más. Existen muchas opciones para cuidarse durante tu embarazo, para interrumpirlo y para que la persona afectada se sienta mejor con todo lo que siente. Para ello pueden acercarse a instituciones especializadas que las apoyen durante el proceso.

 

Decidir significa seguir adelante con una nueva elección. 

 

Adriana Guerra Hernández,  Psicoterapeuta en Neuroingenia. 

 

TW @PSIGUERRA

FB @psiguerrah