Monitor Nacional
En busca de un lugar para vivir
Divisadero | Eduardo Gonzalez
30 de junio de 2016 - 5:26 pm
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Nuestro país es un territorio de migrantes, no solo por los paisanos que huyen de él, sino por los mexicanos que retornan

Esta semana fue presentado el Anuario de migración y remesas 2016, elaborado por el área de estudios económicos de BBVA Bancomer. Las cifras muestran la dimensión de la situación de millones de personas buscando un lugar donde vivir fuera de sus comunidades de origen. Los mexicanos no son la excepción, al contrario, nuestro país se coloca como la segunda nación con mayor número de migrantes, solo superado por la India; asimismo somos el cuarto receptor de remesas familiares en el planeta.

Nuestro país es un territorio de migrantes, no solo por los paisanos que huyen de él, sino por los mexicanos que retornan, por los centroamericanos que lo cruzan, por los extranjeros, principalmente los estadounidenses, que se avecinan en estas tierras y por la migración interna de connacionales. Esto vuelve el fenómeno migratorio en México más complejo de lo que se piensa.

 Veamos la radiografía de quienes se han ido de la República Mexicana. Las cifras generadas por el estudio de BBVA Bancomer abarcan hasta el 2015. Si bien, después de la crisis de 2008 la intensidad del flujo migratorio se redujo sensiblemente, las mejoras en la economía estadounidense y la mal calidad de los empleos y salarios en México, ha generado de nueva cuenta un incremento en la migración. Así, hoy habitan en el vecino del norte al menos 11.5 millones de mexicanos, y un millón más en otras naciones del mundo. Esto significa que cinco de cada cien migrantes del mundo son de origen mexicano. Dentro del universo migratorio mexicano ya contamos con 5.8 millones de mujeres.

Asimismo, por cada migrante mexicano hay dos mexicanos de segunda y tercera generación, lo que ha generado en los últimos 20 años que la población de origen mexicano que reside en Estados Unidos se haya duplicado al pasar de 17.8 a 35.8 millones para el 2014.

El impacto en la economía de Estados Unidos es fundamental pues dos terceras partes de los migrantes mexicanos son parte de la Población Económicamente Activa (PEA), concentrados principalmente en el sector terciario. Esto viene a contradecir las opiniones acerca de que nuestros paisanos representan una carga para la sociedad estadounidense, por el contrario, son importantes generadores de recursos y muchos de ellos también de empleo.

 En la última década, la distribución de la población migrante mexicana en Estados Unidos registró algunos cambios importantes. Entre ellos el incremento de edad (proceso de envejecimiento) y la disminución de la población menor a 30 años. Entre 2003 y 2008 gran parte de los migrantes mexicanos se concentraban en el rango de 18 a 39 años de edad; de 2012 a 2014 empieza a observarse un incremento importante en el rango de 40 a 59 años

Por otro lado, la paisanada sigue consolidándose como los principales proveedores de dólares para nuestro país. El año pasado enviaron 25 mil 689 millones de billetes verdes, con lo cual la economía de millones de mexicanos se oxigena y permite paliar la pobreza en la que subsisten millones de familias. Sin duda, la migración sigue siendo la gran alternativa para los que se van y los que se quedan.

No obstante, hoy en día las interrogantes que se abren ante la migración y la permanencia de los mexicanos en Estados Unidos se incrementan. ¿Cuál será el verdadero impacto de las nuevas disposiciones migratorias en el vecino del norte? ¿El nuevo presidente estadounidense podrá sacar adelante la reforma migratoria? ¿Continuarán las redadas y las deportaciones? ¿Seguiremos viviendo la criminalización y victimización de los exiliados económicos? Estas y otras preguntas son de urgente resolución en el marco del respeto a los derechos humanos. Mientras eso sucede, y de no mejorar las condiciones de vida en México, millones de compatriotas continuarán buscando un lugar donde vivir allende las fronteras de nuestro país.

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