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Estados Unidos de la mano de los sentimientos nacionalistas europeos

En los últimos años se ha presentado un gran resurgimiento de los sentimientos nacionalistas en todo Europa, estos se han plasmado en diversas formas  con nuevos movimientos, en partidos políticos y con eventos importantes como el famoso Brexit, con el cual Reino Unido deja de ser parte de la Unión Europea.

Estos sentimientos nacionalistas pueden llevar a muchos cambios en el escenario internacional, razón por la cual gran parte de la población mundial siente incertidumbre sobre qué pueda pasar en el futuro. Sin embargo, para otros, no hay razón para preocuparse. Este es el caso de Jakub Grygiel, miembro del Centro para el Análisis de Política Europea, quien comenta en un artículo del 2016 titulado “El Regreso de los Estados Nación Europeos” que el surgimiento de los nacionalismos puede representar una oportunidad para países como Estados Unidos.

Grygiel comenta que los sentimientos nacionalistas se esparcen por todo Europa, debido a diversos factores como la seguridad y estabilidad de los países, lo cual llevaría en algún momento a la disolución de la Unión Europea. Una disolución de la Unión Europea puede servirle a Washington para fortalecer su rol en el continente.

Sin la Unión Europea, los países se concentrarán en invertir fuertemente en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) argumenta Grygiel. La OTAN es una alianza intergubernamental de carácter militar que sirve como un sistema de defensa colectiva, su creación se remonta al año de 1949 y actualmente cuenta con 29 Estados miembros. Aún cuando la mayoría de sus miembros son europeos, Estados Unidos tiene un papel preponderante en la Organización.

La seguridad es un tema primordial para los países europeos y Grygiel comenta que la Unión Europea ha fallado en mantener a sus miembros seguros, razón por la cual, los países dependen fuertemente de la OTAN y Estados Unidos para asegurar sus fronteras.

Sin embargo, Estados Unidos y la Unión Europea han sido grandes aliados desde la creación de ésta. Lo anterior nos da la oportunidad de reflexionar si, quizá, ha llegado el tiempo para Estados Unidos de darle un giro a su relación con la Unión Europea y retomar su poder en el mundo.