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Firbre de Lassa, la enfermedad mortal que no tiene vacuna

Ciudad de México. Esta particular enfermedad no es nueva, se sabe de ella desde 1969, sin embargo, desde principios de este año los brotes no tienen precedentes y se han extendido a una velocidad más rápida de lo normal, lo preocupante es que actualmente no hay vacuna para prevenirla.

Principalmente Nigeria se ha visto afectada por los brotes, los trabajadores de la salud tienen una sobredemanda, incluso algunos han perdido la vida a consecuencia de esta enfermedad también conocida como “fiebre hemorrágica viral” que puede dañar órganos y vasos sanguíneos. De todos los casos, se estima que sólo el 1% termina en un desenlace fatal.

La mayoría de las personas presentan síntomas leves como puede ser fiebre, dolor de cabeza y debilidad, algunos no tienen ninguno y en casos graves sufren sangrado en la nariz, boca y otras partes del cuerpo, confundiéndose incluso con el ébola.

Hasta ahora se han reportado al menos mil casos sospechosos de Lassa en Nigeria y se cree que cerca de 90 personas han muerto, aunque la cifra podría ser mayor ya que es difícil de diagnosticar, se pude confundir con la malaria o el dengue. El diagnóstico puede confirmarse mediante una prueba de sangre o de tejido.

El virus se contagia a través del contacto humano con cualquier cosa contaminada con orina, heces, sangre o saliva de la rata común africana. Los médicos están preocupados del repunte de esta enfermedad porque puede que éste haya cambiado. De persona a persona se transite a través de fluidos corporales y se cree que el tiempo de incubación es de alrededor 3 semanas.

Se está estudiando la posibilidad de que, al igual que el ébola, el virus permanezca en el cuerpo y pueda ser transmitido mediante relaciones sexuales.

Actualmente la OMS y el gobierno de Reino Unido están colaborando con Nigeria para encontrar una respuesta a la enfermedad. Tal vez en un futuro se encuentre una vacuna y así se reduzca la posibilidad de un brote que se convierta en emergencia sanitaria mundial.

Una nueva organización llamada CEPI, creada en 2017 con el apoyo financiero de Wellcome Trust, los gobiernos nacionales y la Fundación Bill y Melinda Gates, espera acelerar la producción de vacunas.