Monitor Nacional
Futuro adelante
Opinión | José Gregorio Contreras
24 de febrero de 2016 - 1:29 pm
mn16
Actualmente se gradúan aproximadamente 1, 200,000 profesionistas por año y solo del 3 al 5% logran conseguir un trabajo

Ciudad de México.- Son las 7 de la mañana y todos los días es lo mismo. Personas en una misma rutina que nunca pensaron que iba a pasar. Por una parte, Eleuterio, licenciado en psicóloga, se prepara a llevar a su madre al trabajo para quedarse con su auto y utilizarlo para ganarse la vida como taxista. Juliana, contador público, sale con su tía a trabajar a un tianguis donde venden quesadillas. Rutilo, arquitecto, trabaja con su papá en construcción donde hace las veces de albañil. Por último, Vetulia,  licencia en diseño gráfico, trabaja repartiendo volantes en la calle para una empresa de publicidad.

Estas cuatro personas tienen algo en común, estudiaron en la universidad, se graduaron, pero no han conseguido un empleo acorde a los conocimientos que adquirieron. En otras palabras, estamos ante cuatro profesionistas subempleados.

Actualmente se gradúan aproximadamente 1, 200,000 profesionistas por año y solo del 3 al 5% logran conseguir un trabajo acorde a sus estudios profesionales y sus expectativas salariales. Ahora bien, ¿Qué hacen los otros 1,040,000 profesionistas recién graduados? Pues bien, unos hacen lo mismo que Eleuterio, Juliana, Rutilo y Vetulia, otros siguieron estudiando para obtener una maestría con la esperanza de conseguir trabajo y el resto, continúa sin trabajo con la esperanza de conseguir uno.

Si bien es cierto que el estado se ha preocupado por apoyar a estos nuevos profesionistas en programas que los incentiven a iniciar sus propios negocios bajo la figura de emprendedores, el plan de estudios de las diversas carreras universitarias requieren incluir asignaturas que den herramientas y conocimientos necesarios que les den la confianza para trabajar de manera independiente.

Afortunadamente, la perseverancia forma parte de la naturaleza humana y no todos quedan en el letargo y se acostumbran a estar subempleados. En el caso de nuestros cuatro ejemplos, ya dos de ellos están buscando como llevar su profesión de manera independiente.  Estamos muy cerca de la generación de nuestros padres donde recibimos como estilo de vida que trabajar como empleados es lo mejor. Aquí no se trata de ver que es lo mejor, simplemente debemos entender que vivimos un momento diferente y que debe ser enfrentado de manera diferente.

En base a todo esto, es indispensable incluir en los jóvenes conocimientos sobre finanzas personales y emprendedurismo, con la finalidad que no haya un abismo entre lo que estudien y lo que enfrentan al momento de insertarse en el mundo real. Estos conocimientos deben ser impartidos en todas las carreras universitarias, a fin de cuentas nadie sabe ni  donde ni como conseguirá su medio de sustento.

¡Hasta la próxima vez!

 

TAGS: , , ,