Generación Digital

 

Formar parte de la generación digital tiene muchas ventajas. Vivir con la tecnología al alcance de la mano permite acceder a información en tiempo real, aprender cosas nuevas y comunicarse de distintas formas.

El final del siglo XX se caracterizó por la transición hacia el mundo digital. Muchos vivieron este cambio (inmigrantes digitales) y muchos otros nacieron con él (nativos digitales). Estos cambios han transformado nuestra vida modificando, entre otras cosas, la forma de comunicarnos.

 

A pesar de los grandes beneficios que traen los avances tecnológicos, también pueden ser un riesgo si no estamos preparados para su implementación.

 

Actualmente, la sociedad está conformada por nativos e inmigrantes digitales, lo cual crea choques en la comprensión del uso de la tecnología. Los adolescentes están habituados al mundo digital, se relacionan mediante redes sociales y, aunque para muchos adultos sea difícil comprenderlo, la tecnología es parte de la vida cotidiana.

 

El internet, las redes sociales y los videojuegos son una herramienta de conocimiento y entretenimiento, sin embargo el abuso de la tecnología puede tener fuertes implicaciones en el desarrollo integral de una persona.

 

Cada vez es más común escuchar sobre casos de adicción a la tecnología debido al uso ilimitado de los dispositivos electrónicos, y está comprobado que este abuso causa síntomas de ansiedad y disminuye habilidades emocionales y de toma de decisiones.

 

Conocer las diferencias entre el uso y el abuso de la tecnología es de suma importancia para identificar señales de alerta y poder prevenir el desarrollo de una adicción.

 

Es importante hacer un esfuerzo por ser empáticos con la realidad de las nuevas generaciones, para establecer patrones de convivencia y comunicación que nos permitan combinar ambas formas de ver la vida. Así, el beneficio será para todos, los inmigrantes digitales podrán adquirir nuevas habilidades y los nativos digitales podrán potenciar sus capacidades sin poner en riesgo su desarrollo.

 

Psic. Adriana Guerra

TW @PSIGUERRA