Hablemos de Adicciones

 

Hoy es común escuchar que la gente habla abiertamente sobre el consumo de drogas. Cada vez es más fácil acceder a ellas y desafortunadamente, cada vez se presentan más casos de adicción. Actualmente, el consumo recreativo o por placer de las sustancias adictivas representa un problema de salud pública y mental, debido a las consecuencias que tiene tanto a nivel físico, como al impacto que causa en la sociedad.

 

Las drogas han formado parte de nuestra historia. Existen registros del año 3,000 a.C., en medio oriente, respecto a algunas funciones del opio en aceites y alimentos, así como los antecedentes del uso de la planta de coca en rituales incas y el tabaco en la cultura maya (Fermín Agustí, 2013). En un inicio las comunidades utilizaban las drogas como analgésicos, poco a poco fueron descubriendo sus efectos psicotrópicos y con ello, comenzaron a usarlas con la intención de alterar estados de conciencia.

 

La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas 2017 reporta que la edad de inicio bajó a los 12 años, edad en la que además de los daños causados por la sustancia, se ve afectado de manera significativa el proceso de desarrollo. Esto implica que el cerebro no logre madurar de forma regular y pueda sufrir un déficit en funciones o habilidades.

 

A pesar de los esfuerzos dirigidos a la prevención, los adolescentes siguen siendo la población más vulnerable para desarrollar una adicción, no solo por el proceso madurativo que se vive, sino por la accesibilidad actual mediante internet, la presión social, conflictos familiares y el incremento en casos de violencia y delincuencia.

 

Una de las principales consecuencias del consumo de drogas durante la adolescencia es la incapacidad para tomar decisiones asertivas, desencadenando una serie de dificultades sociales, académicas y físicas. Entre las consecuencias más comunes es la deserción escolar, trastornos mentales y rupturas familiares.

 

Es necesario contar con información certera respecto al uso de las drogas y sus efectos, además de crear conciencia sobre los daños a largo plazo y la forma en que puede impedir que realicemos nuestro proyecto de vida. No es posible saber cómo reaccionará el organismo ante el uso de estas sustancias, incluso la primera vez. La adicción es una enfermedad que puede rehabilitarse mas no curarse.

Pisc. Adriana Guerra

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