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Holbox

En maya significa agujero u hoyo negro, justo ahora está en un hoyo negro debido a un incendio de esos que casualmente se generan como por arte de magia cerca de donde se quiere desarrollar un complejo turístico.  

Vamos por partes, para nadie es un secreto que muchos de los proyectos turísticos se detienen por el impacto ambiental que, de desarrollarse, causarían en la zona, algunos de los más conocidos son Cabo Pulmo en la Baja California y varios en Cozumel, casi siempre la controversia inicia con frases de grupos de ambientalistas y ecologistas como: «El proyecto provocará graves daños al ecosistema», mientras que los desarrolladores argumentan: «Cumplimos con todas los requisitos que nos piden las autoridades,   incluyendo el acta de nacimiento del velador del complejo turístico, sacamos hasta el último mapache —del ecosistema—  y agarramos a todos los pajaritos —también del ecosistema— antes de colocar la primera piedra». Son conversaciones distantes (por lo remoto de los intereses), unos quieren convivir con la naturaleza y vivir de ella, mientras que otros quieren desarrollar polos en donde la naturaleza se esconda y lleguen turbas de turistas con cantidades impresionantes de ingresos, el desarrollo de la península de Yucatán habla por sí mismo, mas no en todos los casos ha sido amigable con el medio ambiente, ¿alguien se acuerda de cómo era Cancún hace 20 años?

Hoy Holbox es un paraíso —a pequeña escala— con personas comprometidas con el medio ambiente, cuyos desarrollos son reducidos en número de habitaciones y en donde la calidez del servicio es lo que importa. Atraen turistas apasionados con la naturaleza y dispuestos a dar pelea a los mosquitos y a los chaquistes con tal de disfrutar de sus atributos —de la isla— al tiempo que enseñan sus atributos —en la isla—, visitan con respeto al tiburón ballena en pequeñas embarcaciones que dan de comer a los pescadores (y los tiburones no se han enojado), pero ahora —según los ambientalistas— quieren llegar más tiburones (me imagino que de otro tipo).

Vuelvo al incendio de días pasados, los ambientalistas dicen que fue provocado, las autoridades lo han confirmado, los desarrolladores que tienen más de diez años peleando con los lugareños y pretendiendo entrar en la isla dicen: «Yo te aseguro que yo no fui, son puros cuentos de por ahí». Entre pingas y mingas, si el incendio fue provocado (como lo han afirmado las autoridades) o no, hay que dejar 20 años de veda —así lo marca la ley—, la preocupación es —como la canción— «el tiempo pasa y no te puedo olvidar». Acuérdate lo que decía Gardel «20 años es nada», así que hay que anotar la fecha y tener memoria (esa que se pierde cuando cambian las autoridades).

Les recuerdo el tiburón ballena tiene 70 millones de años y no ha sucumbido, ¿sucumbirá Holbox al turismo masivo? Esta pregunta está más difícil que adivinar hasta dónde llegará el dólar con tanto vaivén. Al final de la isla existe una playa donde anida una especie de gaviota pequeña —en peligro de extinción—, para proteger sus nidos y los huevos de las crías existe una singular manta en donde se advierte al visitante sobre el peligro de lastimar los nidos de estas aves, el letrero tiene la foto del ave y jugando con las palabras dice «Por mis huevos no pases», espero que todos los habitantes de Holbox hagan suya esa frase, quiero seguir visitando por mucho tiempo  esa paradisiaca isla donde escribí mi primer libro, recorrer la isla en carrito de golf, saludar a mis amigos mientras comen pizza de langosta, dar batalla a los mosquitos y visitar al tiburón ballena mientras se alejan los otros tiburones. #PorMisHuevosNoPases