Monitor Nacional
La campaña de Donald Trump se asfixia
Opinión | Eduardo Gonzalez
18 de agosto de 2016 - 7:51 pm
donald-trump
Cuando Donald Trump, comenzó a coquetear con la idea de ser presidente de Estados Unidos, muchos pensamos que era una más de sus ocurrencias en la lógica del show business donde se mueve.

Cuando el empresario Donald Trump, comenzó a coquetear con la idea de ser presidente de Estados Unidos, muchos ciudadanos y no pocos analistas, pensamos que era una más de sus ocurrencias en la lógica del show business donde el multimillonario se mueve. Antes de iniciar las precampañas electorales sus dimes y diretes quedaban únicamente en el nivel de testimonial. Al paso de los meses, y a pesar de tener en su contra la estructura partidista republicana, Trump se hizo de la candidatura presidencial.

Es cierto que muchos pensábamos que la cúpula del partido lo detendría antes de que obtuviese la nominación para contender por la Casa Blanca, pero eso no sucedió. A querer o no, luego de la convención republicana se instaló en el imaginario colectivo que las élites de ese instituto político aceptaban la candidatura de Donald Trump.

La sorpresa comenzó a presentarse en los siguientes días, cuando la elite republicana arrancó una campaña en contra de la nominación de Trump. Se comenzaron a escuchar voces de la alta dirigencia y representantes en las cámaras alta y baja, así como veteranos de los gobiernos de George Bush y Ronald Reagan, que piden se elija a otro candidato.

Por otro lado, las ocurrencias verbales de Trump fueron erosionando la credibilidad de su discurso en varios grupos sociales. Como consecuencia, el equipo de campaña se vio obligado a realizar algunos cambios estratégicos a fin de detener la caída que estaba teniendo en las preferencias electorales. Sin embargo, todo apunta que los cambios son para recrudecer su discurso y enfrentar con mayor virulencia a la candidata demócrata, Hillary Clinton. Por ello, los cambios han servido de muy poco.

Por otro lado, esta semana se dieron a conocer varias encuestas y una proyección hipotética de cómo votarán los estadunidenses el 8 de noviembre. Los resultados muestran que Donald Trump va perdiendo en casi todos los estados claves para alzarse con la victoria: Virginia, Iowa, Colorado; si a esto le agregamos los 80 días que faltan para las elecciones, la campaña de Trump vive sus días de mayor vulnerabilidad y asfixia política. Mientras tanto Hillary comienza a administrar sus recursos económicos y humanos a fin de cerrar con mayor fuerza su campaña electoral.

Hasta el día de hoy, todo indica que Clinton llegará a la Casa Blanca, incluso apoyada por un segmento significativo de republicanos que aunque no lleguen a votar por ella, sus prácticas y discursos son contra Trump, lo que necesariamente le pavimentará el camino a la ex secretaria de Estado.

Estoy cierto que si la elite republicana no puede bajar a Donald Trump de la carrera por la oficina oval, los republicanos centraran la mayoría de sus recursos económicos y humanos para mantener el control de las dos cámaras y los bastiones republicanos en varios estados, y de esa manera asegurar el contrapeso necesario para cohabitar con el gobierno de Hillary Clinton a partir del año entrante.

TAGS: , , ,