Monitor Nacional
La comunidad imaginada, amenazada
Mar de Memorias | Eduardo Luciano Tadeo Hernández
17 de noviembre de 2015 - 3:29 pm
Francia-MN
La lucha contra el Estado Islámico se ha convertido en una cruzada para la preservación de la comunidad imaginada

El nacionalismo es aún un concepto vigente en las relaciones internacionales y, en ese sentido, la comunidad imaginada, también. Benedict Anderson ha problematizado el asunto, cuestionando por qué nos sentimos identificados con un grupo de personas y asumimos una identidad común a pesar de no conocernos todos de manera directa.

Las respuestas a los atentados de París el viernes 13, fecha que ha pasado del miedo supersticioso al temor terrorista, son una clara evidencia de que la cuestión nacional es relevante en el siglo XXI. Por un lado, el mensaje oficial del presidente francés François Hollande, quien declaró a Francia en guerra, aseverando: “No destruirán a la República. La República destruirá al terrorismo”. Por el otro, el mensaje del grupo Anonymous, el cual a través de su conocido formato del hombre ¿o mujer? de la máscara, expresó: “Vamos a lanzar la operación más grande que se haya puesto en marcha contra ustedes. Esperen muchos ataques cibernéticos. Se ha declarado la guerra. Prepárense”.

La respuesta del gobierno y un grupo públicamente secreto en defensa de Francia es un mensaje contundente en la lucha para preservar el Estado-Nación como institución. Sergio Sarmiento considera que los bombardeos sobre Raqa en Siria, son una respuesta política del gobierno francés; pues se ha atentado contra la seguridad nacional y la amenaza requiere una acción gubernamental inmediata y sin precedentes. La guerra es, desde esta lógica, el camino para alcanzar la paz. Una visión compartida por Anonymous, quien, sin requerir de aprobación de un parlamento o congreso, ha declarado una guerra en un ambiente de redes que pertenece a estos tiempos: el ciberespacio.

Liberté, égalité, fraternité son valores de la República, que la han dotado de una identidad en el interior y un poder atractivo fuera de sus fronteras, convirtiéndose en una inspiración y parte de la memoria mundial. El propio discurso universal de los derechos humanos toma la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, aunque no sin críticas, como una referencia histórica. Los franceses conocen su lugar en el mundo y buscan preservarlo, utilizando para tal propósito la fuerza militar tradicional y los nuevos recursos de combate.

La defensa del lebensraum francés muestra que la comunidad imaginada es el corazón del Estado, sin ella este no tiene una raison d’être. Para los gobiernos del mundo Daesh representa una amenaza real, pues las acciones terroristas muestran debilidades en el aparato estatal, en una de sus acciones más básicas: garantizar la seguridad de sus habitantes. La solidaridad a Francia por parte de Washington, Moscú, Londres (sin olvidar sus cálculos e intereses geopolíticos) y de otros miembros de la comunidad internacional, también responden a la necesidad de luchar por un modelo de organización que después de la paz de Westfalia se pensó como el idóneo, aunque hoy es severamente cuestionado: el Estado-Nación.

La lucha contra el Estado Islámico se ha convertido en una cruzada para la preservación de la comunidad imaginada.

TAGS: , , , ,