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La educación en Latinoamérica

Por: Tashara Smith

La educación constituye la base para el desarrollo de cualquier país. En América Latina algunos países apostaron por ello, invirtieron y en la actualidad cuentan con un sistema sólido y funcional. Tristemente este no es el caso de todos; la educación para muchos niños sigue siendo un privilegio y no un derecho. Para aquellos  países que aseguran ofrecer educación gratuita y obligatoria, de nada sirve si ésta no es de calidad ni accesible para la mayoría de la población.

Todos reconocen que los niños son el futuro, sin embargo, no se invierte lo suficiente para convertirlos en una generación de jóvenes preparados para enfrentar las problemáticas contemporáneas.

En México, de acuerdo con el reporte del Panorama de la Educación 2017, aquellos jóvenes que concluyen un nivel de educación superior tienen el 10% más de probabilidad de ser empleados y ganan el 56% más que el promedio de los que sólo completaron educación media o inferior. A pesar de esto, en México solo el 17% de jóvenes cursaron la educación superior en el 2016 y sólo el 1% maestría. Resulta impresionante la magnitud en la que cambia la vida de una persona cuando tiene acceso a al educación.

En La Habana, Cuba, en 1899 se inicia la formación de técnicos de la salud cuando se funda la primera escuela de enfermería. Se empieza a invertir mucho más en educación e incluso se crean escuelas para delincuentes. De acuerdo con el Ministerio de Educación de la República de Cuba, a partir de 1959 se inicia otra etapa en la educación, misma que posteriormente llevaría al país a ser el primero de América Latina libre de analfabetismo. En Cuba todos tienen acceso a una educación gratuita y obligatoria, incluso, aquellos que viven en zonas de difícil acceso. En este país, la cobertura educativa es prácticamente total y por lo tanto, se vuelve más sencillo enfocar los esfuerzos en la solución de otros problemas.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en Colombia el principal reto es la educación rural así como la calidad. Esta misma situación se puede observar en otros países de la región que aún tiene una gran población viviendo en zonas rurales sin acceso a educación. Cada vez se vuelve más complicado encontrar a profesores que brinden una educación de calidad principalmente porque los salarios son muy bajos. En Colombia, el modelo educativo se basa en la libertad curricular; los profesores tienen la posibilidad de planear sus clases y los mecanismos mediante los cuales facilitar el proceso de aprendizaje. Esto podría fungir como una ventaja si se cuenta con profesores guiados por las mejores prácticas, pero de no ser así, la situación se vuelve en contra.

Otro ejemplo para hablar de calidad educativa es Argentina. Los niños y jóvenes entre 4 y 17 años no aprenden lo que deberían, según las evaluaciones nacionales APRENDER, un 70% de alumnos en tercero de secundaria no puede resolver problemas de matemáticas básicos y hay una gran desigualdad educativa. El último punto resulta altamente significativo ya que si un niño nace en una de las mejores ciudades entonces éste podrá tener acceso a una educación de calidad;  si es una ciudad de menos recursos entonces la calidad de la educación será significativamente menor.

La OCDE establece un promedio de rendimiento académico y en Latinoamérica, los países que tienen menos estudiantes por encima de dicho promedio son Argentina, Brasil, Colombia y Perú. Si se habla de otros países de la región, la gran mayoría tampoco alcanza el nivel mínimo que establece la OCDE. Con relación al tema, no todo es negativo ya que sí se han obtenido varios avances. En la prueba PISA 2015 varios países mejoraron sus puntajes y el porcentaje del PIB destinado a la educación también ha incrementado en la mayoría de los países de la región. Según el Instituto de Estadística de la UNESCO, para el año 2030 se estima que  América Latina tendrá una cobertura en educación primaria del 96.6% y en educación media del 90%.

Es posible identificar que a pesar de que cada país es diferente, los principales problemas que enfrentan son muy similares.  En gran parte de la región el estudio no ha podido garantizar la ascendencia social y eso se relaciona directamente con la calidad de la misma. Aquellos niños y jóvenes que sí estudian no necesariamente tendrán un buen empleo con un salario justo. En la actualidad resulta indispensable contar con profesores capacitados en las nuevas herramientas de aprendizaje que motiven a los estudiantes y que los preparen de la mejor manera. Muchos profesores tienen el deseo de aprender y superarse pero no tienen los medios para hacerlo. El éxito de un modelo educativo no solo se encuentra en los estudiantes pero también en los profesores; resulta imposible conseguir un desarrollo con alumnos del siglo XXI que aprenden con metodologías de siglos pasados.