La educación en México rezagada, la CNTE gana y México se sigue atrasando

Por Juan Manuel Torres Esquivel

Todos los sexenios vemos las mismas imágenes, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) protestando afuera de las instalaciones de la Cámara de Diputados en San Lázaro, mientras los diputados intentan ponerse de acuerdo para arreglar el presupuesto. El sexenio pasado las protestas convocaron a miles de profesores a las calles para protestar en contra de la Reforma Educativa del Presidente Enrique Peña Nieto. En esta ocasión las manifestaciones fueron más tersas, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ya les había cumplido con derogar dicha reforma y ahora solo buscaban conseguir más presupuesto. ¿Para la educación? No, para sus líderes sindicales.

Lamentablemente este es el tema central de la educación en nuestro país, las prestaciones salariales de los maestros. Nada importan las condiciones educativas de los niños, esos pueden esperar lo que realmente importa es el sueldo que los maestros y líderes podrán llevarse a su bolsillo, así como asegurar sus plazas para sus familiares. Ciertamente las condiciones laborales de los maestros deberían de importarnos, finalmente son ellos quienes se encargan de preparar a las futuras generaciones de mexicanos, no obstante aquí sólo lo laboral importa, mientras el rezago educativo continúa. Índices internacionales como la prueba PISA, ubican a México por debajo del promedio de los países de la OCDE y comprueban el enorme rezago educativo sin embargo aquí la grilla pesa más.

Parece que México olvida que el mundo está cambiando y cada día la educación juega un papel predominante en el futuro económico de los países. Con el avance en la automatización y en el desarrollo de inteligencia artificial, los trabajos menos capacitados (aquellos a los que aspiran nuestros jóvenes con el nivel educativo que tenemos) están en peligro inminente de desaparecer. Los robots reemplazarán a esa fuerza laboral, y sin las herramientas educativas necesarias estos mexicanos no tendrán un lugar en la nueva realidad laboral. Países como China, India y Corea del Sur están invirtiendo una gran cantidad de recursos en preparar a sus jóvenes en este nuevo orden mundial, con resultados asombrosos.

Mientras que el gobierno central de la República Popular China está incentivando a sus empresas, empresarios y profesores en preparar a la nación a ser los líderes en materia de investigación y desarrollo de inteligencia artificial. En México seguimos discutiendo sobre la “evaluación educativa a los profesores” así como sus prestaciones laborales. Lamentable que a ningún actor político pareciera importarles el futuro de los niños, aquí lo único que es importante es el presente y el recurso que cada sindicato pueda llevarse a su molino. 

En su libro “AI Superpowers: China, Silicon Valley, and the New World Order”, Kai Fu Lee, describe cómo fue que China se convirtió en el gigante tecnológico que hoy conocemos. No fue por la protesta social de los maestros, fue por la apuesta en la educación. Miles de chinos hoy están preparándose en las mejores universidades del mundo, buscando ser los próximos Jack Ma, CEO de Alibaba (fortuna de 38.4 mmdd); Robin Li, creador del motor de búsqueda Baidu (fortuna de 18.5 mmdd) o Ding Lei, CEO de NetEase, (fortuna de 15.3 mmdd). Mientras en México, ¿cuál es el destino de nuestros estudiantes? Parece que es uno muy lejano al que los chinos ya están aspirando.

Mientras Estados Unidos y China viven una guerra tecnológica por el liderazgo científico y tecnológico, en México seguimos dejando a un lado el interés de los niños para seguir peleando las cuotas de los cuates. La Cuarta Transformación promovida por el Presidente Andrés Manuel López Obrador llegó con una promesa de cambio y transformación. No obstante, en materia educativa seguimos viendo los mismos vicios que desde hace muchos sexenios. Esto debe de cambiar, por el bien de nuestro país y el futuro de las nuevas generaciones. México debe entender la importancia de preparar a sus jóvenes en una realidad en donde no competirán únicamente con otras personas, sino con trabajadores automatizados que bajaran los costos de producción y podrán operar 24/7 sin descanso.

El futuro no es negro, como algunos detractores de la automatización y la inteligencia artificial han querido hacer ver. Sin embargo las nuevas oportunidades laborales del futuro serán únicamente para aquellas personas capaces de entender el lenguaje de la inteligencia artificial, aquellos que por sus habilidades no puedan ser reemplazados por una máquina o por aquellos cuya creatividad los ponga por encima de un robot. La CNTE no quiere ver más allá de los estados donde controla la educación pero lo más triste es que parece que ningún Presidente mexicano ha querido ver más allá de la próxima elección presidencial. ¿Y los niños? Valen madres, ni votan…