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La mala negociación de los gasoductos

 

Un resumen de la negociación de los contratos por los gasoductos es el siguiente: la tarifa se movería en función de la cantidad de gas natural que se moviera, así, conforme creciera, se pagaría más. Por lo que se alcanza a leer en el acuerdo, hoy se va a pagar más desde el principio, eso equivaldría a cobrar un impuesto a los usuarios finales, en este caso los consumidores de electricidad porque la CFE deberá trasladar estos nuevos costos a los usuarios. Con esta renegociación, les dan otros cinco años de contrato —pasan de 30 a 35 años— y eso significa más dinero, por más tiempo, para las empresas gaseras pese a que el director de la CFE, Manuel Bartlett, dice que es “definitivo, razonable y equilibrado”.

¿Es razonable pagar tarifas más altas por más tiempo? El acuerdo es pagar tarifas completas desde el inicio, el ahorro es, pues, relativo. No lo pagas hoy, sino en 30 años y entonces no habrá a quien reclamarle. Literalmente es patear el bote hacia el futuro, hasta que nadie lo pueda patear más. Alargar la deuda. La negociación no implica que se haya ganado en la corte internacional o que los ductos ahora sean propiedad del Estado mexicano, pese a la campaña iniciada desde internet.

Las cuentas son simples, los gasoductos deberían de haber costado cerca de 12 mil millones de dólares y en el gobierno se tuvo como alternativa expropiarlos, con las cuentas que se hacen hoy el proyecto gubernamental los obtendrá en siete mil 500 millones, de ahí surge el ahorro de cuatro mil 500 millones de dólares, pero aquí es donde se obvian tres cosas: habrá un pago mayor, por más tiempo, con una fórmula de flujo constante, que si bien previene de que alzas del precio impacten en el costo de operación, también limita verse beneficiados por caídas en el mismo y la depreciación de los activos.

El cambio en la cláusula genera un mayor pago a futuro, como si no supieran hacer cálculos a valor presente neto.

BUZOS

1. Los precios del Gas LP siguen a la baja, en julio se redujeron 7.55 por ciento frente a junio, con 17.14 pesos por kilo, en el promedio nacional.

La reducción de julio comparado con el mismo mes de 2018, es de 10.21 por ciento, pasó de 19.09 a 17.14 pesos por kilo. Según datos de la CRE, el combustible lleva tres meses a la baja. En mayo lo hizo 2.3 por ciento con 18.54 pesos por kilo; y en junio 8.38 por ciento con un precio de 17.38 pesos por kilo.

La industria del gas LP es un sector con una gran competencia entre más de mil 300 plantas de distribución y más de cuatro mil estaciones de servicio.

Más aún, un menor precio en este energético contribuyó al control inflacionario, como reportó el Inegi, al detallar que en julio de 2019 la inflación anual se ubicó en 3.78 por ciento.

2. En Dos Bocas, las cosas van de prisa. No han firmado contratos porque hay temas pendientes como las garantías para los contratistas.

Las firmas se tienen que hacer, sí o sí, esta semana antes de fin de mes.

Por: Luis Carriles 

Twitter: @luiscarrujos

Vía: El Sol de México