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La Realidad de los grupos indígenas-campesinos

Por Daniel Ricardo Saa

Zapata es hoy en día la figura más importante, que sirve como símbolo de inspiración en la lucha de los pueblos indígenas y los campesinos.

El papel y la fuerza de los movimientos de autonomía indígenas a través del siglo XX varía de tiempo en tiempo. El papel del movimiento indígena-campesino en la revolución mexicana es notable, las demandas de una reforma agraria impulsadas por los movimientos individuales de; Emiliano Zapata en el centro del país y Pancho Villa en el norte. Después de la revolución mexicana las demandas de reforma agraria y los cambios políticos han resultado ser solamente para beneficiar a una clase política elitista y a un grupo de caudillos, que durante muchos años se encargaron de administrar grandes extensiones de tierra.

A finales del siglo XX, vemos claramente  como resurge el movimiento indígena-campesino. A través del siglo XX los indígenas se fueron consolidando como uno, se reúnen para consolidar su agenda, haciendo lo tal como una facción de la sociedad que actúa en común. Todo lo anterior se destapa mediáticamente. Cuando sale a la luz el movimiento y las demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional el 1o de enero de  1994. Los Zapatistas han sido de todos los movimientos indígenas-campesinos, el que más ha podido impulsar su agenda y ser visto internacionalmente como un símbolo de rebeldía y de lucha.

Las demandas de los Zapatistas y de los movimientos indígena-campesinos están basadas en dos aspectos: el derecho a la autonomía y la autodeterminación, así como el derecho a la tierra y los recursos naturales. Es por estos dos aspectos que se describe a los movimientos como el Zapatista de ser indígena-campesino, sus demandas giran alrededor de las demandas de la tierra y la identidad cultural. Demandas relacionadas con grupos como los campesinos, que son los que trabajan la tierra y con los indígenas, olvidados y obligados a vivir bajo una forma de vida distinta a la suya, ansiando recuperar su identidad.

Cuando uno viaja por Chiapas, cuna del movimiento del EZLN, y sale de lo urbano es posible ver una tierra que está olvidada por el gobierno, pero más que  olvidada, pienso que la gente que habita esta tierra rechaza la presencia del gobierno en su región. Un lema que aparece frecuentemente en los muros; “Aquí el pueblo manda y el gobierno obedece“. Al viajar por las carreteras de Chiapas, con poca infraestructura moderna y sin presencia de los famosos “Oxxos“ o gasolineras de PEMEX . Las anteriores reemplazadas por tiendas clandestinas de gasolina y tiendas familiares de abarrotes. Es posible notar que en las últimas hay una gran presencia de empresas multinacionales como Coca Cola, que a través de incentivos logran colocar presencia dentro de las comunidades. Lo anterior es importante para entender el problema que existe en torno a nuestro sistema económico y la lucha de los movimientos indígena-campesinos, a través del gobierno empresas multinacionales logran despojar a comunidades de sus recursos naturales y sus tierras.

Es importante hacer el punto de que el movimiento indígena-campesino no solo está presente en Chiapas, hoy en día una gran cantidad de pueblos en estados como Morelos, Oaxaca y Guerrero optan por luchar por la autonomía y rebelarse contra los abusos del gobierno. En estados como Jalisco y Sonora, pueblos se organizan y resisten para proteger los recursos naturales. Como el agua que se toma, se filtra y se embotella para posteriormente ser vendido por empresas multinacionales a los habitantes de las zonas a la cual el agua pertenece.

Una de las razones por las que es tan destacable el movimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional es precisamente por su nivel de organización y la fuerza de su movimiento han logrado llevar sus demandas al escenario internacional. Hoy en día, los grupos indígenas-campesinos siguen luchando por su derecho a la autonomía, a través de la política deliberada buscan que se les reconozca su derecho a vivir sin imposiciones que van en contra de su forma de vida. Ha sido un largo camino desde aquel 1ero de enero de 1994, cuando los zapatistas decidieron tomar las armas para defender sus derechos.  Será interesante ver lo que pasa rumbo a las elecciones presidenciales del 2018, donde el CNI va a presentar  una candidata indígena, respaldada por el EZLN. Esto sin duda será una buena oportunidad para que los movimientos indígena-campesinos logren tener una plataforma mediática para dar a conocer su realidad y su organización, y obtener uno de los elementos fundamentales que ayudan a que la resistencia continúe, el apoyo de la sociedad civil.