Monitor Nacional
La tortura en México
Construir el conocimiento | Gabriel Quezada
12 de octubre de 2015 - 9:22 pm
Tortura-MN
No basta con tener un marco jurídico de avanzada en la materia

Existen tendencias en nuestro país que caracterizan la política instrumentada por el gobierno en turno, las cuales han estado presentes en varios momentos en que el partido de la cleptocracia que se instaló en la Presidencia en 2012, se ha colocado en la titularidad del Poder Ejecutivo. Dichas tendencias las conoce claramente la gente común y componen la siguiente lista: corrupción, imposición, conflicto de interés, nepotismo, entre otras.

De las prácticas mencionadas se pueden derivar muchas que están encaminadas a encubrir la aplicación de políticas que no hacen valer el tan mentado Estado de Derecho ni el cumplimiento de los compromisos internacionales.

Una práctica del gobierno tricolor, es aquella que se deriva de la corrupción e impunidad, un binomio que acompaña en muchas ocasiones a la tortura. El pueblo de México sabe con certeza, sin que haya estudiado o que necesariamente haya realizado alguna denuncia que, la tortura es una práctica muy común en las llamadas autoridades penitenciarias para obtener información falsa sobre la culpabilidad hacia una persona de un delito que no cometió. Los casos son muchos y no siempre alcanza el tiempo para documentarlos desde los medios informativos. Aunque cabe recordar que eso le corresponde a las autoridades competentes y no a los periodistas, pero debido a su incompetencia voluntaria, es necesario que haya una suma de esfuerzos por denunciar los abusos que han estado presentes al amparo de un gobierno corrupto a favor de la impunidad.

Las situaciones que se han generado respecto de la tortura, son tan absurdas y van desde maltrato psicológico con detenciones arbitrarias, hasta agresiones físicas para traslado de personas a centros penitenciarios donde se les fabrican elementos que no pueden ser presentados como pruebas al ser falsos, pero que sirven de pretexto para mantener a la gente en la cárcel y luego obtener fianzas de manera forzada, pagadas por quienes no tienen alternativa ante un sistema podrido, ineficiente, desconfiable –algo admitido por el titular del Ejecutivo-, y repudiado por la sociedad mexicana.

Encima de lo anterior, tal parece que no sirve de mucho que México sea Estado parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes desde 1986, cuando ratificó dicho instrumento internacional, el cual define a la tortura, no solo como todo acto por el que se generan dolores o sufrimientos graves físicos o mentales a una persona con el fin de obtener información que lleve a castigarla, sino que va acompañado de la participación de un funcionario.

En efecto, dada la conceptuación que ofrece la Convención en comento y la realidad que se vive en nuestro país, hace meses Juan Méndez, Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, señaló en un informe con fecha del 29 de diciembre de 2014, que la tortura en nuestro país es generalizada. De acuerdo con las conclusiones de su informe, existen pruebas del involucramiento de fuerzas policiales y ministeriales de varias jurisdicciones y de las fuerzas armadas, a lo cual se suma la tolerancia, indiferencia o complicidad por parte de médicos, defensores públicos, fiscales y jueces.

Al respecto la Secretaría de Relaciones Exteriores respondió en voz del hoy ex Canciller José A. Meade que son incongruentes las afirmaciones de Juan Méndez y que en el propio informe que elaboró reconoce los avances que México ha tenido en el tema de la tortura. Asimismo, desde la misma dependencia se dijo que se le pidió al relator que documentara los casos que le preocupaban y sustentara su afirmación, ante lo cual, solo aportó datos sobre 14 casos de los cuales 13 tienen avances importantes de acuerdo con el ex secretario Meade.

Por su parte, el hoy ex Subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la SRE, Juan Manuel Gómez-Robledo Verduzco, consideró que “si bien cada caso de tortura, en sí, es preocupante y que el gobierno federal ha reconocido que existen desafíos muy grandes en la materia; eso es distinto a decir que se trata de una situación generalizada”, ya que según él, “eso equivaldría a decir que se comete en las 32 entidades federativas”.

Al respecto es necesario enfatizar que en el informe de Méndez, se expone que no hay muchos casos de tortura documentados por temor a represalias o desconfianza en las autoridades.

Si se revisa qué otra regulación hay en materia de tortura, es posible aludir al Protocolo de Estambul, en relación con el cual, la Procuraduría General de la República en 2012 emitió un documento en su página electrónica sobre el fin de la tortura y su relación con dicho instrumento, al respecto señaló que se propondrá a las instancias de procuración de justicia, un modelo de documento técnico médico-forense que permita documentar la integridad física de los detenidos para que esta sea una garantía.

En relación con lo anterior, también se buscó la colaboración de médicos que crearon el Protocolo de Estambul para que capacitaran al personal médico forense de la PGR en la documentación de casos de tortura física y psicológica así como de maltrato.

Con todas las implicaciones de ambos instrumentos, que van desde la conceptuación hasta la documentación de los casos de tortura, el gobierno mexicano no ha terminado con dicha práctica y en vez de documentar todos los casos posibles, pidió al relator Méndez que le hiciera su trabajo.

Aunado a lo expuesto, hace unos días se llevó a cabo el Foro de Consulta Pública para la elaboración del Proyecto de Iniciativa de Ley General para Prevenir y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, el cual llevó a la PGR y la SEGOB a que emitieran un comunicado en el que señalaron que tienen “la oportunidad histórica para renovar el marco normativo en la materia y combatir una de las prácticas más aberrantes”.

No basta con tener un marco jurídico de avanzada en la materia, sino practicarlo dentro de las instituciones desconfiables para que pasen a ser justas.

TAGS: , , ,