Monitor Nacional
Lago de Maracaibo: Epicentro del relámpago del Catatumbo
Internacional | Redacción
18 de julio de 2015 - 3:41 pm
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Nos referimos a una tormenta de rayos en el cielo que puede observarse a cientos de kilómetros

Ciudad de México.- El Lago de Maracaibo es una región estratégica para Venezuela por la salida de buques petroleros, un ecosistema con amplia biodiversidad, pero además por ser epicentro del fenómeno meteorológico más llamativo del país: El Relámpago del Catatumbo.

Nos referimos a una tormenta de rayos en el cielo que puede observarse a cientos de kilómetros de distancia, desde Colombia y Aruba.

El “relámpago” tiene siglos seduciendo a observadores fascinados por el choque eléctrico en las nubes que se produce sobre el Lago de Maracaibo, en la desembocadura del río Catatumbo, uno de sus afluentes, que nace en Colombia.

Los historiadores sostienen incluso que, en su momento, dejó impactado al propio pirata Francis Drake.

El fenómeno ocurre entre los meses de abril y noviembre, debido al calentamiento de las aguas en el Lago de Maracaibo y el aire frío que baja de la cordillera de Los Andes.

La confluencia de las masas de aire cálido y frío genera el fenómeno meteorológico único que se ganó un récord Guiness por la frecuencia de al menos dos rayos por segundo en noches de tormenta.

Desde el campamento de observación de Ologá, en el margen occidental del Lago de Maracaibo, unos 170 kilómetros al punto más al sur de la cuenca lacustre, Notimex pudo ser testigo del fenómeno luminoso, que por segundos convierte en día la más profunda oscuridad de la noche.

Al puesto de observación se llega desde el sur a través de la localidad de El Vigía, en el andino Estado de Mérida. Se atraviesa la frontera hacia el estado Zulia hasta llegar al embarcadero de Puerto Concha.

Un canal artificial de varios kilómetros lleva hasta el puesto de guardaparques de Puerto Cocha, una estructura de cemento y madera construida en medio del agua. Tres horas en lancha desde este punto, atraviesan espejos de aguas tranquilas y más turbulentas hasta Ologá.

El puesto de observación, a cargo del explorador y etnólogo aficionado Alan Hightone, permite una vista privilegiada del fenómeno, que ocurre a poco distancia en el cielo.

El ecologista Erick Quiroga impulsó el esfuerzo para que se le otorgara al relámpago el récord Guiness y al respecto señaló que éste es un fenómeno “excepcional” en el mundo.

Quiroga es promotor de la creación del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, aprobado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y que se celebra el 16 de septiembre.

Tras una noche de lluvia torrencial que permitió observar el relámpago en su máxima expresión, explicó que el fenómeno tiene que ver con la humedad y la sequía.

Quiroga, quien tiene décadas observando el fenómeno, impulsó que la firma Guiness exaltara la región del Catatumbo como el sitio del planeta Tierra con mayor cantidad de relámpago por kilómetro cuadrado, unos 250, lo cual fue reconocido el 28 de enero de 2014.

“El fenómeno se produce de nube a nube a unos siete u ocho kilómetros de altura. Tiene que ventear (corriente de aire) para que se genera el relámpago. La masa de aire húmedo y cálido choca contra el aire pesado que viene de la montaña andina”, explicó.

“El aire caliente empuja el aire frío que se mete como una cuña y la convierte en la zona del mundo con más tormentas eléctricas por kilómetro cuadrado al año”, puntualizó.

El especialista dijo que está observando el relámpago desde niño, lo que lo impulsa a defender la tesis de que se trata de un fenómeno “único”.

“Es una corriente eléctrica nube a nube, que se produce en la noche con un lapso de entre siete y ocho horas de duración. Se puede ver desde más de 300 kilómetros de distancia, desde la isla de Aruba, desde los llanos venezolanos. Se intensifica a la medianoche y se desvanece antes del amanecer”, resaltó.

La tormenta se forma de la combinación de humedad, aire caliente que sube con rapidez y una fuerza capaz de levantar el aire, como un frente frío, una onda tropical, una brisa marina o una montaña.

El calor y la humedad son elementos que favorecen el desarrollo de las tormentas eléctricas.

Quiroga dijo que el fenómeno es importante porque produce ozono. Explicó que el movimiento de la masa de aire posibilita que el aire se convierta en uno de los más ricos generadores de la capa de ozono.

La fascinación por el fenómeno se remonta al poema épico “La Dragontea”, de Lope de Vega escrito en 1598, (Relatos de las Relaciones de la Real Audiencia de Panamá del año de 1597).

Se refiera a un hecho ocurrido en 1595 cuando el corsario Francis Drake, intentó en la noche tomar la ciudad de Maracaibo, capital de Zulia, en un ataque por sorpresa.

El vigía pudo avistar la silueta de los barcos en plena noche, gracias a la luz del “Relámpago del Catatumbo” y dio aviso a la guarnición que actuó de inmediato y puso en fuga al pirata inglés, salvando la ciudad del inminente saqueo.

Su vinculación con el río Catatumbo y denominación de “Relámpago del Catatumbo” ocurre en los años 70 del siglo XIX, cuando el alemán Antón Goering, pintor, ornitólogo y taxidermista, desde Punta Icotea, cerca de Cabimas, en 1872 observa el fenómeno y ubica su origen sobre los pantanos del suroeste del Zulia, denominándole “Fuegos del Catatumbo”.

Al desplazarse los vientos alisios sobre la superficie del Lago de Maracaibo, al final de la tarde cuando es más intensa la evaporación, los vientos ascienden por el sistema montañoso de Perijá y por la Cordillera de los Andes.

A mayor altura el aire se enfría y aumenta de peso, al ser más pesado se introduce como cuña girando en sentido horario y levantando el aire caliente y húmedo, formando nubes de gran desarrollo vertical.

Las nubes de gran desarrollo vertical (cumulonimbos) pueden superar los siete mil metros de altura generando las tormentas eléctricas nube-nube, lo cual permite que el fenómeno pueda ser visible a más de 300 kilómetros de distancia.

El rayo es una descarga eléctrica que resulta de la acumulación de cargas positivas y negativas dentro de una tormenta eléctrica. Cuando la acumulación adquiere la fuerza suficiente, los rayos aparecen y se denominan relámpagos.

Un relámpago puede desplazarse hasta 13 kilómetros y alcanzar una temperatura de 28 mil grados centígrados.

Las descargas eléctricas nube-tierra producen de 10 mil a 50 mil amperios y las nube-nube son las de mayor poder, al generar descargas de 100 mil a 400 mil amperios.

Quiroga señaló que el “Relámpago del Catatumbo” es un ciclo de tormentas eléctricas nube-nube con un promedio mínimo aproximado de 28 descargas de relámpagos nube-nube por minuto, ocho horas diarias y una recurrencia de 240 días al año.

Según el informe de la Unión Europea de Geociencia, presentado el 8 de abril de 2011 en Viena, basado en datos recopilados mediante una red global de estaciones de monitoreo, cada hora se generan unas 760 tormentas eléctricas sobre la Tierra, con un promedio aproximado de 40 descargas por segundo, principalmente en las regiones tropicales.

El río Catatumbo aporta el 60 por ciento de agua dulce al Lago de Maracaibo, que es hábitat de especies endógenas animales y botánicas, y especies en vías de extinción.

El epicentro del “Relámpago del Catatumbo” ubicado sobre el Parque Nacional “Ciénagas de Juan Manuel”, es un lugar delimitado, con un valor universal excepcional desde el punto de vista científico y de la belleza natural, de frágiles ecosistemas que debe ser protegidos y preservados para la humanidad.

Uno de los problemas que se están presentando en el Catatumbo es la sedimentación en el pueblo lacustre de Congo Mirador, donde sus pobladores están migrando a otros lugares por el aumento en la capa de fango, debido a la falta de dragado del río.

La situación complica la pesca y hasta la vida misma de la población que ha visto cómo el nivel del agua sube hasta unos pocos centímetros del piso de sus viviendas.

 

Información de Notimex.

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