Llega CoDi a México ¿comienza la digitalización del país?

El pasado 1 de octubre, el Banco de México liberó la plataforma CoDi, una importante apuesta para lograr la bancarización del país. La plataforma de cobro digital (CoDi), es un sistema de pagos digitales que busca reemplazar el uso de efectivo. Es una iniciativa de Banxico para lograr la bancarización de los mexicanos pero además de conectar a aquellos mexicanos que aún no cuentan con un dispositivo móvil. Esta plataforma de pagos digitales, también será una medida para evitar la evasión fiscal y la fiscalización de millones de transacciones.

En su libro “Sálvense quien pueda”, el periodista Andrés Oppenheimer analiza cómo es que la industria bancaria se está transformando con la llegada de la inteligencia artificial y el big data. Uno de los principales hitos de su análisis es que en breve el dinero en efectivo desaparecerá y será reemplazado por los pagos digitales. En muchas partes del primer mundo, cada vez es menos común observar a la gente utilizando el efectivo en su vida cotidiana. El CoDi, es el primer intento mexicano de transitar hacia la digitalización de los pagos.  

La digitalización del dinero será un reto para Banxico, de acuerdo con una encuesta de esta institución, el 95% de los mexicanos utiliza el efectivo para sus gastos cotidianos.  Sin embargo su eliminación tendrá grandes beneficios para comercios, ciudadanos e instituciones bancarias, principalmente por que el traslado y las operaciones con efectivo resultan costosas e inseguras.  Además la eliminación del efectivo es una buena manera de reducir la corrupción y la evasión fiscal. El dinero en efectivo no deja rastro, mientras que el CoDi tendrá un registro digital por la operación.

El principal reto para Banxico se encuentra en la comunicación efectiva de los beneficios de este nuevo sistema. Es posible que detrás de la implementación del CoDi existan muchas bondades para comercios y consumidores. Sin embargo, sin una campaña efectiva de comunicación, es posible que los huecos sean llenados con miedos o Fake News. 

El segundo reto a vencer serán las resistencias sociales ante la implementación de esta nueva tecnología. De acuerdo con una encuesta realizada entre los miembros de la la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, el 55% no cree que el CoDi vaya a tener éxito. La principal razón de este rechazo es la falta de confianza de los comerciantes en los bancos por los cobros excesivos en comisiones. 

El tercer reto que enfrenta es la adopción digital de esta tecnología. Sigue existiendo una importante barrera tecnológica en todo el país, a pesar de tener un teléfono celular no necesariamente el usuario, cuenta con un smartphone. La experiencia de usuario también es un reto para la implementación del CoDi. Es muy pronto para dar un veredicto sobre la “facilidad” de uso de esta tecnología pero algunas reseñas ya lo califican como una aplicación complicada y aún con algunos bugs. Finalmente, el gran reto será la de convencer a los usuarios de los beneficios de transitar hacia la economía formal.

La apuesta de Banxico es bastante ambiciosa, alejar a 5 millones de mexicanos del uso de efectivo suena complicado. De acuerdo a datos del cuarto trimestre de 2018 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, el 52% de los mexicanos labora en la informalidad. ¿Cómo planea Banxico y el Gobierno lograr que ese porcentaje de los mexicanos esté dispuesto a incorporarse al sistema bancario y ser fiscalizado? En las economías más avanzadas y en donde el sistema tributario funciona, es común ver cada vez menos efectivo. No obstante, en México aún estamos lejos de esta realidad y persiste demasiada desconfianza en el uso que el Gobierno da al dinero de los contribuyentes. 

La digitalización de la economía tiene la capacidad de transformar la economía y detonar el crecimiento económico del país. Basta ver lo que China o los tigres asiáticos han logrado hacer de sus economías con la introducción de la digitalización. No obstante, estas transformaciones han sido integrales, WeChat y sus pagos digitales no cambiaron la economía china. Esta transición fue posible por un nuevo arreglo institucional pensando en la digitalización total de la sociedad, del gobierno y de su economía. Lamentablemente, este Gobierno no parece estar pensando en la digitalización y por lo tanto esta apuesta huele más a un sueño.