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Lo que nos dejó el primer debate presidencial

El pasado 22 de abril, los mexicanos presenciamos el primer debate entre los cinco candidatos a la presidencia de nuestro país. Escuchamos pocas propuestas, muchos ataques y como siempre, vimos a los candidatos evadir preguntas en repetidas ocasiones. Hay que reconocer el trabajo del INE;  fue un debate dinámico y las preguntas estuvieron bien elaboradas.

En cuanto a los candidatos, vimos a un Anaya agresivo y hambriento de ascender en las preferencias electorales, un Meade plano y acartonado –como siempre-, un AMLO temeroso de caer de la primera posición de las encuestas, una Margarita que parecía ser la misma de sus spots y un “Bronco” que nos confirmó lo que ya sabíamos: que es un hombre con ideas retrógradas, machistas y que no dimensiona la grave situación en la que ha caído el país.

Sin embargo, más allá de analizar particularidades del debate, hay ciertas generalidades que me parecen preocupantes y creo que es importante mencionar.

En primer lugar, la ausencia de “cómos” en las propuestas de todos los candidatos. A lo largo del debate, se mencionaron pocas propuestas, pero ninguno de ellos nos dejó claro cómo se llevarían a cabo y levantaron fuertes cuestionamientos respecto a su viabilidad. El formato del debate probablemente no permitía ahondar en detalles, más, hoy, a casi un mes del comienzo de las campañas, los candidatos no nos han resuelto nuestras dudas respecto a los ”cómos”. Para empezar, muchas de las propuestas deben ser aprobadas por el Congreso de la Unión, se requeriría una reforma constitucional que no depende del Presidente de la República. Además, nos dejan con la duda de con qué presupuesto se realizarán muchas de ellas.

Por otra parte, la manera en la que los candidatos apelan al voto hipócritamente. Por mencionar un ejemplo, Meade afirmó que durante su gobierno no habrá “Estafa Maestra, ni moches, ni ligas, ni escándalos, ni naves industriales”, sin embargo, el partido al que él representa es el partido de los escándalos, de la corrupción y de la impunidad. Además, con esta afirmación, el candidato del PRI reconoce que hubo una Estafa Maestra, es decir, un fraude de más de 7,760 millones de pesos en donde estuvieron involucrados 11 dependencias del Gobierno, ocho universidades públicas y más de 50 funcionarios. Encima de eso, se cree que con Rosario Robles y con Meade a la cabeza de SEDESOL hubo desvíos al estilo de la Estafa Maestra por 540 mdp (Proceso, 2018).

Otro ejemplo, es Margarita Zavala quien solicitó que le llevaran los “10 casos más graves de impunidad” para “darle seguimiento y castigo a esos temas”, sin embargo, ella estuvo involucrada en uno de los casos que más nos duelen y son muestra de la impunidad que hay en nuestro país: el caso de la Guardería ABC.

Finalmente, también debe señalarse la facilidad y la manera despreocupada en la que los candidatos mintieron o trataron de engañar deliberadamente a los espectadores durante el debate. Por ejemplo, Jaime Rodríguez “El Bronco” afirmó que “Nuevo León es el único estado que ha bajado el índice delictivo”, no obstante, Verificado 2018 revisó las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y revelan que la incidencia delictiva se incrementó un 12.88%, los homicidios dolosos pasaron de 9 a 12 por cada cien mil habitantes y los homicidios absolutos se incrementaron en un 35%, todo esto en los años que “El Bronco” gobernó Nuevo León.

Otro candidato que mintió fue el candidato del Frente por México, Ricardo Anaya, quien declaró que con la aplicación de la amnistía en El Salvador los homicidios crecieron a 108 por cada 100 mil habitantes. Según Verificado 2018, entre 2012 y 2013, el gobierno salvadoreño impulsó una tregua de pandillas y con ello las tasas de homicidios cayeron a la mitad, hasta reducirse a seis homicidios diarios, en promedio. Sin embargo, con la ruptura de dicha tregua, en 2014, los homicidios repuntaron y alcanzó las 14 víctimas al día para 2015. También fue este candidato uno de los que presentó cifras engañosas; Anaya afirmó que los secuestros, durante el gobierno de López Obrador, “por cada 100 casos en el país, los secuestros crecieron 88%” en la Ciudad de México. Sin embargo, esta cifra se refiere al peso de los secuestros comparados con lo sucedido a nivel nacional. Si se toma la tasa por cada 100 mil habitantes, como usualmente se mide la incidencia del delito, encontramos que del 2000 al 2005, la tasa de secuestros en la CDMX se redujo un 27.22% (Verificado 2018, 2018).

La candidata independiente, Margarita Zavala también nos trató de engañar. Zavala afirmó que “a mí el poder no me cambió, yo continúo viviendo en la casa de siempre, por eso estoy convencida de que nosotros no somos un pueblo de corruptos”. Pero lo que no nos dijo es que la propiedad en la colonia Las Águilas en la Ciudad de México ha prácticamente cuadruplicado su tamaño en 15 años (Verificado 2018, 2018).

Es alarmante que estas tres generalidades se puedan aplicar a prácticamente todos los candidatos después de su desempeño en el debate. Necesitamos saber los “cómos” de las propuestas para asegurarnos de que son viables y que estamos eligiendo a un candidato que va a cumplir y que una vez en el poder, no se va a olvidar de sus propuestas de campaña. Necesitamos aspirantes a la presidencia íntegros, con ética y no personajes que acomoden sus discursos y acciones a la situación y a su conveniencia. Necesitamos candidatos que nos hablen con la verdad, no candidatos que traten de engañarnos deliberadamente y nos mientan frente a frente.

*Consulta más información sobre la veracidad de las declaraciones de los candidatos en el debate en https://verificado.mx/