Ver más de Espectro

Los excesos para la Asamblea CDMX

Con bombo y platillo la clase política festeja la conversión del Distrito Federal en una entidad federativa: la Ciudad de México. Se elegirá una Asamblea de 100 diputados, de los cuales sólo 60 serán electos mediante voto proporcional y 40 serán designados por “dedazo⬝ desde el Congreso de la Unión, los Pinos y la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

Todos estos “asambleístas⬝ —que deberán aprobar la nueva Constitución de la Ciudad— supuestamente no van a cobrar por el trabajo que realizarán (mismo que no va a durar más de cuatro meses), pero lo cierto es que los costos de este proceso apenas inician y empiezan a evidenciar lo oneroso que será convertirnos en la Ciudad de México.

De entrada, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha dicho que para organizar la elección del próximo 5 de junio solicitará un presupuesto extraordinario de $500 millones de pesos. De este dinero, $110 millones serán para partidos políticos y el restante —cerca de $400 millones- para gastos administrativos del INE, por lo que organizar elecciones parece estar convirtiéndose en un lucrativo negocio.

Que el INE pretenda solicitar $400 millones para gastos administrativos de la elección en la CDMX es un exceso, pues, por ejemplo, el Instituto Electoral del DF (IEDF) gastó poco más de $7 millones de pesos para la consulta pública del uso que se debiera dar a la Avenida Chapultepec (Corredor Chapultepec) y para una elección en todo el DF —la de la consulta para el Presupuesto Participativo en las 16 Delegaciones— únicamente erogó $24 millones de pesos. Comparando estos casos, no parece haber razón que justifique un gasto 2,000% más elevado en costos administrativos para la elección de la Asamblea de la Ciudad de México.

A lo anterior hay que agregar los $10 millones que de manera extraordinaria se van a dar a cada unos de los 10 partidos políticos con registro nacional, que no tenían contemplado. Algunos, como Morena están ya adelantando que no aceptarán estos recursos. Claro está que lo hacen porque ya tienen un amplio presupuesto para gastos ordinarios en el DF ($77 millones de pesos para hacer trabajo proselitista) y porque se pueden dar el lujo de despreciar esta prerrogativa.

Adicional a lo antes mencionado está el costo de las campañas en radio y TV en donde el INE ordenó que las 82 estaciones de radio y TV que se encuentran en el DF den espacio (gratis) a los partidos políticos para transmitir casi 400 mil spots (entre partidos y autoridades electorales) sobre la “elección⬝ de la Asamblea de la Ciudad de México. Estos spots, aunque con cargo a los tiempos oficiales, sí tienen un valor (claro, nada es gratuito) y obligan a otras autoridades a quedarse sin estos tiempos, por lo que tienen que contratar espacios para difundir campañas de salud, como la del virus del zika que está vigente. Según la consultoría Integralia, del expresidente del extinto IFE, Luis Carlos Ugalde, el costo de estos spots en el DF tiene un valor aproximado de $7 mil 900 millones de pesos.

Esta suma de millones y millones de pesos es sólo para que tengamos una Asamblea de diputados que van a redactar un texto constitucional. A esto hay que sumar otros gastos como los asesores de los nuevos diputados, las oficinas que habrá que rentarles y los gastos que el IEDF pueda solicitar para colaborar con el INE en cuestiones administrativas, entre otros. Y una vez que tengamos Constitución para la CDMX más gastos habrá pues se tendrá que cambiar papelería, logos institucionales y señalamientos, por mencionar algunos.

Además, habrá más burocracia pues cada delegación se convertirá en Ayuntamiento y estos tienen, cada uno, su propio Cabildo. La media nacional indica que cada Cabildo cuenta con 12 integrantes, si en la Ciudad de México tenemos 16 Ayuntamientos y cada Ayuntamiento tiene 12 regidores o concejales, tendremos 192 nuevos burócratas en la nómina de la Ciudad y dado que en promedio los regidores ganan $70 mil pesos mensuales, nos vamos a gastar en estos funcionarios —por ir un día a la semana a trabajar— $13.4 millones de pesos cada mes (más de 160 millones de pesos en un año). Esto, sin contar los gastos de asesores y oficinas de esta nueva burocracia en la CDMX.

La reforma política en el DF y la creación de la CDMX había sido un importante logro del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. Pero después de que el tema fue manoseado por el INE y el Congreso de la Unión, en lugar de un logro político esto está por convertírsele en una pesadilla al gobierno local, con el agravante que los cientos de miles de spots que los partidos van a lanzar al aire van a politizar a toda la ciudadanía y el blanco principal de muchos de estos spots será el propio Mancera.

Finalmente, con todo lo que nos va a costar la elección de la Asamblea de la CDMX y la burocracia que de ella derivará, surge una pregunta: ¿Qué ganamos los ciudadanos del DF? Al parecer, sólo un aumento en los impuestos que pagamos a la Ciudad.

Con los altos costos de este proceso “electoral⬝ y las erogaciones a la nueva burocracia habría que pensar si este nuevo esquema nos conviene a los capitalinos. También, hay que reflexionar qué decisiones, como ciudadanos, deberíamos tomar para ejercer un voto razonado y responsable en contra de una clase política y de una burocracia electoral que no tienen ya límites en sus excesos.

Cambiando de tema. Ante la importancia que reviste el contar con información estadística oportuna del sector de telecomunicaciones, finalmente el pasado fin de semana el IFT publicó el informe correspondiente al tercer trimestre de 2015. Llama la atención el dinamismo que está teniendo el segmento de telecomunicaciones fijas en México, en el que se incrementó la penetración de líneas y de banda ancha. De acuerdo con el reporte, este segmento se expandió en forma significativa, lo que se reflejó en un crecimiento anual en el índice de ingresos de 19%, a pesar de la reducción experimentada en las tarifas