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Madrid y los mexicanos

«Ya me voy, ya me voy, ahí te dejo Madrid⬦» esta popular canción no la han podido tararear los más de 200 mexicanos que compraron un boleto de avión sujeto a disponibilidad que, como siempre, pensaron que durante este verano no viajarían tantas personas y que podrían salir cuando quisieran de mi destino sin importar las fechas y, por supuesto, pagando una ínfima cantidad #FíjateQuéFácil

Sin embargo, esto no ha sido así y cada día se incrementa el número de mexicanos que han tomado el aeropuerto de Barajas como zona de campamento, dando la nota ahora a la prensa y televisión española, que entrevista a cuanto damnificado ’de falsos entendidos’ quiera dar una entrevista,  están acampando en la terminal uno del aeropuerto y amenazan con hacer una manifestación frente al museo del Prado o el barrio de la Castellana porque ya se les acabó el dinero y no pueden esperar un boleto comprado con esas condiciones ¡faltaba más!

Vayamos al punto, la línea aérea otorga  a sus empleados cierto número de boletos que pueden ser usados por cualquier persona (así, subrayado), están sujetos a disponibilidad en cada vuelo, son boletos cuyo precio es ridículamente inferior a la mejor oferta posible que se pueda encontrar en cualquier buscador, por cada caza descuentos universal, son adquiridos pensando ’aquí radica el problema’ que nadie viajará en temporada alta y los asientos estarán libres, o que, los pasajeros que pagaron precio normal cederán sus lugares #FíjateQuéBonito

Ahora están con sus maletas encima de los carritos que antes trasportaban equipaje dentro del aeropuerto y que ahora tienen fruta y refrescos encima de ellos ’no me lo cuentan, escribí esta columna mientras documentaba en el aeropuerto de Barajas’, ellos duermen en al aeropuerto, llevan varios días sin bañarse, se hicieron muy europeos (al menos con el olor), ’eso tampoco me lo cuentan’, están despeinados y asumen que entre más presionen en el mostrador obtendrán asientos extras (ya vendidos y pagados a precio normal), a este paso, si son emprendedores pondrán un puesto de frituras mexicanas en pleno centro de Madrid.

Hay que dejar constancia  ’y aclaro que no tengo interés en ninguna de las partes del conflicto’ que todas las personas que pagaron su boleto a precio normal están fluyendo tal y como era el compromiso de la aerolínea, es decir, no son vuelos sobrevendidos por los que la aerolínea tenga responsabilidad alguna, se trata de boletos sujetos a disponibilidad que no han encontrado espacio, ellos, con boleto en mano (por el que pagaron $50 dólares en la ruta México-Madrid) pretenden que les asignen un avión especial para regresarlos al haberse acabado el dinero de sus vacaciones.

Lo que ellos hagan me importa un comino, si se regresan nadando, si presionan para tener avión, si hacen una manifestación, si ponen un puesto de frituras en la Gran Vía, que expliquen a quien quieran lo que quieran, si se bañan o no, lo que sí me importa es que son los mexicanos y una línea aérea de México quienes dan la nota, de eso no nos salvamos todos los que tenemos esta nacionalidad. Cuando documenté, lo único que le pedí al encargado del mostrador es que, por favor, no piense que todos los mexicanos afectamos el nombre de México, somos muchas las personas a quienes el nombre de México nos importa ’y mucho’, el hombre amable y sonriente me contestó: «¡Vale hombre!, que jamás he pensado eso».

Nos leemos la semana siguiente aquí, en Emprende Seguro.