Monitor Nacional
Marginación de la Sociedad Civil
In-Pulso SocioPolítico | Maria E Plaza
2 de noviembre de 2015 - 1:34 pm
Marginación-MN
La marginación en la que las organizaciones de la sociedad civil sobreviven en los procesos democráticos es fortalecida por los actores sociales que, tanto fuera de ellas como dentro, reaccionan con desconocimiento de lo que se realiza desde el sector social

Me gustaría comenzar con una sencilla interrogantes, ¿qué es lo en lo primero que se piensa cuando se escucha organizaciones de la sociedad civil?, sí, precisamente, esos estereotipos son a su vez, los principales retos y debilidades con los que cuenta este sector, aquí un preámbulo al respecto.

El desarrollo de la sociedad civil y sus organizaciones depende íntegramente de comprender su necesaria participación en los procesos económicos, políticos y, por supuesto, sociales, frente a los procesos democráticos contemporáneos. Está afirmación comienza a cobrar fuerza en las diferentes esferas del espacio social, sin embargo, ¿qué tan comprensible es para cada uno de los actores con alto interés e influencia en los procesos democráticos las acciones de la sociedad civil?

Al parecer, el concepto de organización de la sociedad civil y todos sus componentes es un devenir constante entre la aceptación superficial y el desconocimiento del marco de incidencia que existe en este importante componente democrático. Se afirma en el discurso que el campo que abarca la sociedad civil es indispensable para el desarrollo de un país, pero es poco el apoyo que existe para fomentar su crecimiento, profesionalismo y acción. Basta con relacionar cómo se ha adaptado el concepto de filantropía en México, en un espacio meramente asistencial, y, nada más, sin ir más allá.

El estímulo mayor de la sociedad civil radica en el proceso de incidencia. La incidencia es un fenómeno que se inserta en lo público para lograr un determinado fin, enfocado a la mejora de las acciones gubernamentales y las políticas públicas. Para el logro de este objetivo deben surgir diferentes procesos, uno de ellos es la importancia y el “llamado de atención” que nace del sector social frente a las acciones que se realizan para favorecer los procesos gubernamentales; a su vez, el proceso gubernamental se fortalecerá de las actividades organizadas y propositivas de la sociedad civil que tenderán a mejorar las condiciones sociales. En una tendencia teórica, y sincera, la realidad es que este ciclo vital no se cumple, no sólo desde la posición gubernamental, también desde las acciones sociales y el vicio de la construcción de la incidencia social.

La marginación en la que las organizaciones de la sociedad civil sobreviven en los procesos democráticos es fortalecida por los actores sociales que, tanto fuera de ellas como dentro, reaccionan con desconocimiento de lo que se realiza desde el sector social. No hay más que catalogar la serie de estereotipos que se han construido en torno a las acciones de la sociedad civil, de las asociaciones civiles, de las fundaciones y de otras figuras que corresponden a la lucha constante de generar incentivos solamente para los espacios más conocidos como el gobierno o el sector empresarial.

Resta mucho por trabajar en la sociedad civil, desde su profesionalización hasta el desarrollo de una mejor comprensión de sus acciones por parte de la esfera económico y política. Estos factores deben coexistir para dar pertinencia, congruencia y “replicabilidad” en otros escenarios: un sustento metodológico que ya ha nacido en  la sociedad civil y también, ampliamente desconocido para muchos.

Política: para el lamento democrático, la conexión de la sociedad civil con los asuntos gubernamentales parece separarse cada día más (en un lugar contrario al deseo de gobernanza); este aspecto parece ser un modo de vida de los escenarios latinoamericanos que no han logrado dejar de lado los estereotipos con los que cuentan las acciones de la sociedad civil, evitando el fin último de la incidencia a favor de mejores políticas públicas.

Social: es indispensable que la construcción de mejores acciones de incidencia de parte de la sociedad civil hacia las acciones gubernamentales sea construida bajo un enfoque de profesionalización, un deseo de realizar actividades con mejores procesos e importantes áreas de oportunidad en la innovación y en la comunicación.

Seguramente, muchas preguntas surgirán sobre qué tipo de estereotipos surgen en el concepto de sociedad civil; también, cómo trabajarlos a favor de un mejor desarrollo de la escena social dentro de la incidencia pública. En futuras ocasiones abordaremos nuevamente estas interrogantes, aún queda mucho que trabajar, y también, mucho que aportar.

TAGS: , ,