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Momento histórico: Las puertas de Los Pinos son abiertas para todos los mexicanos

Ciudad de México.- Hoy 1 de diciembre de 2018, será una fecha que pasará a la historia y que quedará plasmada en los libros, pero más en las personas que entraron por primera vez a Los Pinos.

A las 10:00 a.m. la puerta uno y tres de Los Pinos abrió sus puertas al público en general para su recorrido de lo que fuera por décadas la residencia oficial de la presidencia del país.

 

El ahora Complejo Cultural Los Pinos, puso a disposición de la gente el acceso de la mayor parte del espacio arquitectónico de este lugar, donde se puede acceder a las casas Lázaro Cárdenas, Miguel Alemán y Adolfo Ruiz Cortines que fueron construidas y habitadas periódicamente desde el gobierno de Cárdenas en 1935.

El hoy Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador cumplió su promesa de no habitar la residencia de Los Pinos y convertirla en un espacio abierto al público.

Al grito de “¡Sí se pudo!” y “¡Es un honor estar con Obrador!”, cientos de personas hacían fila para acceder a la casa Miguel Alemán en la que habitó el ex presidente Enrique Peña Nieto.

Mujeres, hombres, niños, adultos y personas de todas las edades recorrieron con expectación la Calzada de los Presidentes, en donde lucen las estatuas de los 14 jefes de Estado que han dirigido el país en las últimas ocho décadas, que el Camino de la Democracia, donde se observan bustos de próceres de la patria.

En la apertura, agrupaciones del Sistema Nacional de Fomento Musical de la Secretaría de Cultura, interpretaron algunos temas lo mismo en el jardín Hondonada que en la Casa Miguel Alemán, el salón Venustiano Carranza y la Pérgola, donde también hoy y mañana se realizarán actividades.

Dentro de Los Pinos se colocaron pantallas para que los asistentes siguieran la investidura como presidente de Andrés Manuel López Obrador desde el Congreso de la Unión. La gente pudo manifestar su apoyo y respaldo al discurso que ofreció luego de recibir la Banda Presidencial.

En entrevista, Antonio Martínez, representante de la Secretaría de Cultura que ahora encabeza Alejandra Frausto, informó que “en la primera etapa no habrá museos, lo principal es que los proyectos culturales no se imponen”.

Lo que se busca es el uso y la apropiación del espacio. Eso es lo que irá definiendo la vocación de los Pinos y que se incorpore al Bosque de Chapultepec desde la puerta 3.

Destacó que solo el edificio Molino del Rey y otros dos inmuebles de oficinas, no estarán abiertas para su visita, ya que se trata de espacios administrativos. Y que por el momento, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional serán quienes resguarden las instalaciones.

Antonio Martínez destacó que la próxima semana se anunciará el programa de actividades artísticas que se realizarán en el Complejo Cultural Los Pinos. El cual estará abierto de martes a domingo de 10 a 17 horas con una entrada gratuita.

Cinco datos que tienes que saber del ahora Complejo Cultural Los Pinos:

1) Finca “La Hormiga”

En 1853, el doctor José Pablo Martínez del Río, patriarca de una de las familias más ricas del país, compró parte de las tierras y aguas de la zona conocida entonces como “Molino del Rey”.

Se llamaba así porque, durante el siglo XVI, en esos terrenos que pertenecían a la Corona Española se trituraba trigo para convertirlo en harina.

El nuevo propietario decidió construir entonces una finca a la que llamó “La Hormiga”, porque era la más pequeña de sus propiedades. Con el paso de los años se fue transformando para convertirse en una residencia que incluía varias casas, caballerizas, capilla y varios estanques con distintas especies de peces y cisnes.

La casa principal, La Casa Grande, era “un chalet de estilo inglés con caminos franqueados por árboles”, se podía leer en la antigua página web oficial de Los Pinos, y era una “magnífica residencia de verano” cercana al entonces pueblo de Tacubaya, donde las familias acaudaladas de la época tenían sus casas de campo.

 

2) Lázaro Cárdenas lo bautizó como Los Pinos

Los presidentes mexicanos vivieron hasta principios del siglo XX en el Castillo de Chapultepec.

Pero cuando se creó el Paseo de la Reforma que unía al castillo con el resto de la ciudad, “La Hormiga” quedó situada en un punto intermedio y estratégico para el gobierno.

En 1916 que el entonces presidente Venustiano Carranza decidió expropiar las tierras de los Martínez del Río para que la finca fuera ocupada por miembros de su gabinete. Su  argumento fue que “el gobierno la necesitaba”.

En 1934, en la toma de posesión de Lázaro Cárdenas se anunció que el nuevo presidente no viviría en el Castillo de Chapultepec sino en la finca “La Hormiga”. El nombre no era adecuado para una residencia presidencial, así que Cárdenas lo bautizó como Los Pinos. Según algunas teorías, el nombre lo eligió en recuerdo a la huerta en Michoacán donde se enamoró de su esposa, Amalia Solórzano.

Posteriormente los siguientes presidentes  vivieron allí, lo que convirtió a Los Pinos en la residencia oficial de los presidentes de México.

 

3) El Presidente Miguel Alemán mandó construir una segunda casa

Los primeros presidentes que habitaron Los Pinos vivieron en el chalet de estilo inglés construido originalmente en el terreno y que actualmente es llamada Casa Lázaro Cárdenas.

Pero cuando llegó Miguel Alemán, quien gobernó México de 1946 a 1952, decidió hacer un cambio radical en la residencia y mandó construir una segunda casa más grande y funcional.

El proyecto resultó en una mansión de estilo francés de unos 5.700 metros cuadrados y distribuida en tres niveles con habitaciones para la familia, salones oficiales, oficinas y salas de juegos.

Como describe el escritor mexicano Víctor Hugo Rodríguez en su libro “Los Pinos: Esta es tu casa”, para construir y decorar la casa que ahora se conoce como Casa Miguel Alemán “se buscó entre lo mejor del estilo imperial afrancesado”.

“Se mandaron a hacer muebles ex profeso en los estilos Luis XV y Luis XVI… porcelanas de Sévres, de Meissen y de Limoges, candiles de cristal checoslovaco…”, agrega.

Sin embargo, la construcción tardó cinco años en esta finalizada, por lo que Miguel Alemán y su familia sólo pudieron disfrutarla durante un año hasta que finalizó su sexenio presidencial.

 

4) Enrique Peña Nieto hizo nuevas remodelaciones en Los Pinos

Durante el mandato de Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) también mandó construir una casa -la tercera en la propiedad- que ahora es llamada Casa Ruiz Cortines.

Aquí se encuentra el salón “Los Presidentes”, donde se exponen los retratos de los gobernantes que han vivido en la propiedad, y el salón “Venustiano Carranza” que se utiliza para eventos oficiales.

Los siguientes mandatarios, todos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernó México durante 70 años, vivieron en la Casa Miguel Alemán.

Pero en 2000, cuando Vicente Fox del Partido Acción Nacional (PAN) llegó a la presidencia, decidió que la Casa Miguel Alemán era demasiado grande para su familia y ordenó instalar allí oficinas.

Fox escogió para vivir una propiedad más pequeña ubicada dentro de Los Pinos conocida como Las Cabañas, la cual se convirtió en la cuarta casa dentro de los límites de la residencia presidencial.

A este le siguió, Felipe Calderón, también del PAN, quien  igualmente optó por vivir en Las Cabañas.

Pero quien no siguió con ello fue Enrique Peña Nieto, quiso ubicar su residencia en la Casa Miguel Alemán, por lo que se llevaron a cabo nuevas remodelaciones para reconvertir lo que eran oficinas en la nueva casa presidencial.

 

5) Los Pinos 14 veces mayor a la de la Casa Blanca

La superficie de Los Pinos es 14 veces mayor a la de la Casa Blanca, está actualmente conformada por cuatro casas que en total tienen 56.000 metros cuadrados de construcción.

Dentro de los límites de la residencia presidencial se encuentran también dos grandes calzadas: la de los Presidentes, que fue inaugurada por Vicente Fox y donde se colocaron bustos de políticos ilustres y la de la Democracia.

También hay dos edificios de oficinas, dos salones independientes, una plaza, varios jardines, piscinas, un complejo de frontones, un stand de tiro y campos de polo.

Alberga las instalaciones del Estado Mayor Presidencial, el cuerpo militar encargado de la seguridad del presidente y que ahora, como anunció el nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador, pasará a formar parte de la secretaría de Defensa Nacional.