Monitor Nacional
Motivos reales ¿Moda o interés?
Entrando en calor | Elisa Sandoval
5 de abril de 2016 - 8:55 am
EI2
¿En qué momento pasa a ser más importante una nacionalidad que otra?

La guerra. Esta palabra se ha posicionado de tal manera en nuestro vocabulario y en nuestra vida cotidiana que ya no nos sorprende ni un poco. Cuando hablamos de guerra hoy en día, nos vienen muchas a la cabeza; llámese guerra contra el narcotráfico, guerra nuclear, guerra cibernética, o guerra contra el terrorismo. Esta última muy en particular es la que ha logrado captar nuestra atención durante los últimos meses. Cuando escuchamos la palabra terrorismo, lo primero que viene a nuestra mente es la palabra ISIS. Esta palabra, que rápidamente tomo un estatus como sinónimo de miedo, nos habla del grupo radical islamista que ha azotado las noticias internacionales durante los últimos años. El Estado Islámico pronto se hizo fama por sus métodos poco convencionales y extremistas para propagar el miedo en todo el mundo. Desde decapitaciones hasta crucifixiones, sus métodos han logrado su cometido; intimidar al mundo y crear un ambiente de inseguridad global.

Si nos ponemos a analizar su “campo de acción”, nos podemos dar cuenta que este grupo terrorista actúa casi en su totalidad en el área comprendida entre Irak y Siria, sin embargo lo que ha llamado nuestra atención en dos ocasiones consecutivas son las acciones que el grupo yihadista ha llevado a cabo fuera de esta zona en el Medio Oriente. La última practica que el EI ha tomado como firma personal son los ataques suicidas; los yihadistas están dispuestos a dar la vida con tal de seguir las ideologías y objetivos que sus líderes les han hecho creer que es lo correcto, que es lo que Alá quiere que hagan.

El pasado noviembre ocurrieron los famosos atentados de París y en marzo el atentado en Bruselas. Ambas ciudades son capitales de dos de los países más importantes no solo de Europa, sino del mundo, lo cual por obvias razones provoco mucho ruido en la agenda internacional. Estos atentados no pasaron para nada desapercibidos en los periódicos y el ambiente de furor e indignación que comenzó después de estos ataques, en especial del de París, fue tan grande que millones de personas en todo el mundo se “unieron” a la oración para pedir un alto al terrorismo. Páginas como Facebook inclusive conmemoraron el evento con su famoso filtro con los colores de la bandera francesa para que el usuario pudiera sumarse a esta “buena causa”. Cabe mencionar que no está mal mostrar solidaridad en este tipo de sucesos ni mucho menos, sin embargo si es bastante curioso que solamente en ciertos casos muy específicos y escasos la comunidad internacional reacciona como lo hizo con estos dos atentados en Europa.

A raíz de esto es que surge la pregunta: ¿es moda o interés genuino? Muchas personas siguen tendencias para estar a la moda y el estar enterados de las noticias actuales es la mejor manera de encajar en una conversación. Cuando existe un trending topic lo primero que se hace normalmente es emitir un juicio al respecto, dar nuestro punto de vista ya sea porque en verdad nos interesa o porque no queremos sentirnos excluidos del tema de moda. Sin embargo en este caso particular millones de personas mostraron un interés en el tema, lo que es extraño es que no es un tema reciente o nuevo para el público. El asunto del terrorismo lleva años de estar presente, pero no siempre causa el impacto que se supone que debería. ¿En que momento se vuelve más importante la vida de un parisino que la de un turco en Estambul? ¿Por qué no nos apareció la opción de adoptar la bandera de Turquía cuando sucedió el atentado en Ankara o en Estambul? Es indignante pensar que el mundo reacciona solo si se trata de un país primermundista. La realidad es que vida es vida, sin importar los colores que portes. No es correcto que reaccionemos en un acto de solidaridad con países como Francia y Bélgica, pero que ignoremos el mismo problema en países como Siria o Irak.

En el momento que decidimos ignorar millones de voces que piden ayuda y justicia pero que paralelamente mostramos “apoyo” mediante una publicación o el uso de un hashtag, lo único que hacemos es aparentar un interés que en realidad no existe. En temas como el terrorismo uno no puede interesarse por una semana y posteriormente pasar a ignorar el tema por un mes. El daño real que se está causando es en lugares donde el público global no centra su mirada, pero definitivamente debería. Sí, en efecto los atentados en Europa fueron terribles y crueles, pero los ataques que se han hecho en Medio Oriente han destruido la vida de millones de personas. La muerte, la tortura y el desplazo es lo que millones de personas sufren a causa de este problema, pero no se toma en cuenta ya que no se trata de personas cuya nacionalidad importe demasiado.

La solidaridad debe ser global y equitativa para todos. Si en verdad nos interesa genuinamente el tema y deseamos lograr un cambio real, lamentablemente un tweet o una fotografía no bastan para comunicar el descontento y la indignación apropiadamente. Si bien las redes sociales tienen una gran influencia actualmente, deben ser utilizadas sabiamente, no solo para entrar en una moda mas.

Tenemos que tener siempre en cuenta que cuando una vida humana se pierde, lo que menos importa es su nacionalidad, raza, religión o estatus social. Todas y cada una de estas vidas que se ven silenciadas son importantes de la misma manera. Debemos dejar de un lado las etiquetas de que si una persona muere en Francia es más importante que si una persona muere en Siria. Con esto no se pretende decir que dejemos de homenajear a las victimas de esta serie de ataques, simplemente que debemos ser uniformes con el interés que mostramos y las acciones que tomamos al respecto.

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